El amor en los tiempos del cólera 

Corre por las Redes Sociales como un reguero de pólvora encendida el rumor, la maledicencia o el fake, de que el vicepresidente Pablo Iglesias se ha vuelto a enamorar. Y que la afortunada podría ser Lilith Vestringe, hija de Jorge Vestringe el ideólogo y amigo de Iglesias (y años atrás ex secretario general del PP en los tiempos de Manuel Fraga). 

Semejante historia que parece surgida del hecho de que Lilith, políglota y hasta hace poco asesora de Podemos en el Parlamento Europeo, acaba de ser contratada por Iglesias como asesora de su vicepresidencia y podría ser candidata -currículum tiene de sobra para ello- a entrar en la nueva dirección del Podemos cuando se celebre su Asamblea de Vistaalegre III. 

Y es precisamente con motivo de esa asesoría en la vicepresidencia del Gobierno de Asuntos Sociales de donde parece haber surgido el rumor de un amor inesperado entre Pablo y Lilith. De lo que, por el momento, no hay confirmación oficial o desmentido por parte de las personas afectadas.

Aunque la verdad sea dicha un poco de amor en estos tiempo del cólera no vendría nada mal y que fuera entre Iglesias y Lilith, pero más enjundia tendría que la enamorada fuera Cayetana, aunque sabemos que eso sería mucho pedir y que el ‘coleta morada’ no es del gusto de la marquesa. 

Sin embargo la que ahora está en situación desairada es Irene Montero, la ministra de Igualdad y la número dos de Podemos. La que en su día le quitó el sitio en el corazón de Iglesias a Tania y en la portavocía del Congreso a Errejón. Y la que luego pidió, al estilo de los Ceaucescu, o los Perón, los Ortega o incluso los Clinton, ser la numero dos de UP, ministra y un chalé.

En Madrid, en los patios de vecinos o de ventana a ventana y de balcón a balcón, no se habla de otra cosa. Y como en una serie por entregas, hay chismosos que van ampliando el culebrón e incluso se dice que Iglesias no violó la ‘cuarentena’ porque se fue a vivir a casa de Lilith, que además es una joven atractiva de 27 años y con sabios estudios de filosofía y política. 

Lo único problemático que podría acarrear esta situación, en caso de ser cierta, es que de confirmarse la separación de Iglesias y Montero ello podría trasladar cierta tensión en el seno del Gobierno de Pedro Sánchez donde están presentes los dos. 

Pero allá ellos con sus decisiones y con su capacidad de epatar en los medios de comunicación para bien o para mal. Y una pena sería que esta historia tan romántica no fuera verdad porque entre tanta desgracia nos vendría muy bien algo de amor. Además ya se nos había acabado esa otra reciente historia de amor entre Malú y Rivera y estábamos necesitados de un nuevo romance como este que oficialmente no existe porque por ahora no hay confirmación.