La venganza de Fu Manchú (Crónicas confinadas, 9)

Fu Manchú, el malvado mandarín chino que tanto éxito tuvo en el cómic (los tebeos) de principios del siglo XX como declarado enemigo de la civilización occidental, sigue presente y activo y ciertos servicios secretos del Reino Unido y USA le atribuyen la expansión del coranovirus en Europa y USA, como respuesta calculada de su amo y señor, el emperador Xi Jinping, a la reciente agresión comercial del presidente americano Donald Trump.

Y más concretamente al veto que en los países occidentales impuso Trump a los chinos para bloquear la expansión de la tecnología 5-G de su puntera empresa tecnológica Huawei.

El tigre chino, que parecía herido por la guerra comercial de Trump y por el bloqueo tecnológico, hace mucho tiempo que dejó de ser un tigre de papel o imaginario como el malvado Sire Khan de ‘El libro de la selva’ y ahora nos enseña sus garras, el lomo erizado y fuego en la mirada.

Porque la pandemia del coranovirus, nacida en la región china de Wuhan -probablemente en sus laboratorios víricos y a la vez estratégicos- ya está asombrosamente controlada en el gigante asiático. Mientras que en USA y Europa crece sin cesar y produce decenas de miles de enfermos y muertes al tiempo que provoca una grave crisis económica, financiera y social.

En España, por ejemplo, ya tenemos (camino de los 90.000) más contagios que en China (país de más 1.400 millones de habitantes) y más muertos, que no tardarán en llegar a los 10.000. Y los analistas se preguntan ¿cómo pudo China controlar el virus en Wuhan sin expandirse a ciudades tan pobladas como Shanghai? ¿Acaso tienen los chinos la vacuna y la están aplicando en su territorio sin compartirla con el resto del mundo?

No se sabe, pero parece contratastafo que Fu Manchú III, nieto del perverso fundador de esa saga, fue visto a finales de 2019 por un espía británico en el mercado central de Hubei, la capital de Wuhan. Y ello hace pensar muchas cosas a los analistas de Londres y Washington, donde nadie descarta una guerra química o viral encubierta, política, económica y comercial.

Ahí están las industrias chinas produciendo de nuevo a todo tren, y con el coste del precio del petróleo por los suelos mientras en Europa se está frenando (en España cerrada por 10 días) la producción empresarial lo que empeora la situación económica de este país que se disputa con medio mundo el mercado chino de material sanitario y a precios desorbitados.

¿’Quid prodest’ la pandemia del coranovirus? Pues desde el punto de vista político, estratégico y económico el gran beneficiado es China. Y al mayor enemigo de Xi Jinping, que es Donald Trump, esta crisis, a la que ha llegado tarde y cuyo verdadero alcance sigue sin reconocer, puede convertirse en su peor y verdadero adversario de las elecciones presidenciales de noviembre del presente año. Entre otras cosas porque está empeorando la situación económica del país, que era el talismán electoral de Trump.

Fu Manchu III, que tiene las uñas largas y afiladas como su abuelo, no da puntada sin hilo y sabe muy bien el cómo y a dónde dirigir su ataque y el ritmo que se ha de seguir esta embestida internacional que alguien podría estar programando desde el despacho hexagonal del ala Oeste del Palacio Rojo e imperial de La Ciudad Prohibida de Pekín.

La venganza de Fu Manchú III está en marcha pero nadie sabe cómo va a acabar, por lo que conviene recordar el proverbio de Confucio que dice así: ‘Antes de empezar un viaje de venganza cava dos tumbas’. Lo que viene a decir que nada está escrito de antemano, y que todavía y en esta porfía aún  cualquier cosa puede ocurrir.