Sánchez debe invitar a Ussía a tomar café (Crónicas confinadas, 4) 

Decía Manuel Benítez ‘El Cordobés’, cuando en sus inicios lo vapuleaban los toros aquello de: ‘más cornás da el hambre’. Y es verdad, y la escasez de alimentos (espirituales se entiende), y puede que de papel higiénico -algo que está se moda-, debe estar pasando la dirección del Grupo Atresmedia para que alguien, temeroso de la ira de Pedro Sánchez, le haya censurado en La Razón un artículo a don Alfonso Ussía.

Un artículo del gran escritor satírico y poeta donde los haya, titulado ‘El Timador’, en clara y directa alusión al excelentísimo señor presidente del Gobierno de España, don Pedro Sánchez Castejón.

Y un escrito que nada tiene de extraño y en línea con lo más granado y lo más brillante de la historia y saga del periodismo satírico español. No en vano Ussía es un angelito si lo comparamos con Luís Bonafoux, alias ‘La víbora de Asniers’.

El censor ha sido Francisco Maruhenda, director de La Razón, periódico en el que Ussía llevaba escribiendo 15 años y era, por sobrados motivos, el columnista estrella desde que el Grupo Planeta lo contrató para, entre otras cosas, quitárselo al diario ABC (Imagino a Antonio Burgos llamando ahora a Catalina Luca de Tena para que Alfonso Ussía regrese al ABC).

Naturalmente, la censura periodística en estos tiempos de Redes Sociales no suele ser efectiva y el artículo de marras y de Ussía ha dado la vuelta a España y ha batido las cotas más altas de su habitual audiencia, que sin duda no es poca, por lo que si el censor pretendía defender a Sánchez ha hecho un pan como unas tortas.

Vamos a ver cómo termina todo esto que ha empezado mal y ha estallado cuando la peste de Coranovirus asola España por los cuatro costados y los nervios, de mucha gente sin el temple necesario, están hoy a flor de piel.

Y para mí el que más se ha equivocado, pensando que así acertaba con su adulación al imperante poder, puede haber el presidente de Atresmedia, José Creuheras, porque al final le ha echado ‘el muerto’ -con perdón- a Sánchez como si el presidente fuera el censor.

De lo que deducimos que Sánchez debería llamar a Ussía e invitarle a tomar un café en La Moncloa -guardando las obligadas distancias- lo que no le vendría nada mal al Presidente del Gobierno porque con Alfonso se lo pasaría muy bien y Sánchez necesita relajarse. Y estamos seguros que, si Ussía recibe esa invitación del Presidente del Gobierno, la aceptará porque es persona de exquisitos modales, bien nacido y por supuesto agradecido.

Sabemos que el Presidente está muy ocupado, pero en las cosas pequeñas y los detalles está escondido algunas veces un destello de ‘grandeur’. Santa Teresa decía que Dios también estaba entre los pucheros. Por eso no estaría nada mal lo de el café, o un vasito con Ginebra, hielo y unas gotas de agua si es por la mañana, porque así se suele poner en marcha el señor Marqués de Sotoancho.

De ahí que Sánchez debería de hacer un gesto y tirarle de las orejas a José Creuheras, quien da la impresión que sabe o presiente que algo muy gordo podría estar a punto de pasar en Atresmedia a nada que amaine el temporal del virus y por lo que yo sé.

No sabemos si Mauricio, que es quien puede hacerlo, reconducirá las aguas a su cauce y Ussía seguirá en La Razón. O si se irá a otro periódico, lo que no sería de extrañar porque novios editores seguramente ya tendrá. Pero si no fuera así que sepa don Alfonso aquí tiene un sitio para escribir. ¡Faltaría más! Y para jugar al cróquet si lo prefiere, porque sabemos que es todo un campeón con la pluma, con el mazo y rogando al Rey y a Dios.