Torra utiliza la epidemia

El presidente catalán Quim Torra está contagiado con el coronavirus y se ha refugiado en la Generalitat, ha sido expulsado del Parlament después de haber sido inhabilitado, tiene una condena del Tribunal Supremo catalán por desobediencia y cuando la confirme el Tribunal Supremo será expulsado de la vida pública por definitiva inhabilitación.

Pero este pintoresco y siniestro personaje se quiere despedir a lo grande y no se le ha ocurrido otra cosa que, en plena crisis epidémica española, lanzar en la BBC y ante gobiernos europeos un nuevo ataque a España con el argumento de que el Gobierno de Madrid no consiente el ‘confinamiento’ de Cataluña, como lo pide Torra para lograr así, una alegórica independencia catalana del resto de España.

Asimismo, Torra no quería el despliegue del Ejército en Cataluña (como está ocurriendo en el resto de España), pero al final el Ejército llegó al Puerto de Barcelona y al Aeropuerto de El Prat (instituciones del Estado) para desinfectar todas sus instalaciones.

A Torra no le ha salido bien su puñalada trapera con la que en definitiva quería transmitir el eslogan de ‘España nos contagia’, al estilo de aquel otro del tiempo de Artur Mas del ‘España no roba’. Pero esta utilización falsaria y canallesca de la epidemia para atacar a España a Torra le ha salido mal.

Sus compañeros de coalición de ERC le han criticado y también dirigentes del PDeCAT. Pero sobre todo ha caído muy mal entre la gran mayoría de la población catalana, por lo que Torra se ha vuelto a equivocar y lo volverá a hacer en la próxima conferencia de presidentes autonómicos prevista para este domingo.

Pero sus indecentes modales políticos sólo revelan que está en la pista de despegue y que muy pronto deberá salir la Generalitat con la certeza de que fue el peor y más dañino presidente catalán de la Historia. Pero que nadie se equivoque, antes de marcharse, le queda por encender la traca final.

En realidad Torra está furioso porque la epidemia del virus aplaza ‘sine die’ la famosa Mesa de Diálogo y las negociaciones de los jefes separatistas con el Gobierno de España y abre en la sociedad catalana el discurso obligado de la solidaridad que es lo importante. Y ademas en Cataluña saben que, en esta lucha contra el coronavirus, la presencia de España es fundamental.