El Real Madrid, superior al Barcelona

Con una apasionante y eléctrica segunda parte el Real Madrid se sacó la espina que el miércoles le clavó Guardiola en la Champion League con la victoria del City (1-2 en la ida), y ayer batió a un Barcelona desconcertado (2-0) con un Messi casi desaparecido y dos goles de Vinicius y Mariano en un ataque incesante contra la portería blaugrana que, por fin, dio sus frutos.

En el Estadio Santiago Bernabéu un lleno a rebosar bajo la lluvia cuando se disputa el súper ‘clásico’ del fútbol español, Real Madrid-Barcelona, en pos de un histórico desempate de victorias acumuladas por igual de uno y otro equipo, que se saldó a favor de los blancos. Y por supuesto con más de media España (y de medio mundo) pendientes del encuentro y del televisor.

En Italia el coranovirus ha vaciado los estadios, pero en España aún corre el balón y ayer sin fortuna para nadie en el primer tiempo donde tanto Messi como Griezmann tuvieron dos ocasiones que frustró con acierto Courtois.

Pero en el segundo tiempo el Madrid sacó la garra y la furia (las que tanto va a necesitar en Manchester frente al City), presionó, controló el centro del campo, apretó y goleó. Primero con gol de Vinicius, con la ayuda de Piqué, y en el último minuto del descuento con gol de Mariano que acababa de salir.

El Madrid comenzó controlando y presionando y atacó a la contra pero sin tiros a puerta y naturalmente sin gol, que es la carencia habitual del Madrid de un tiempo a esta parte. Pero el Barcelona en el segundo tiempo no solo no controló ni tuvo el balón sino que además lo perdía con gran facilidad y en muchos casos gracias a ese asombroso cortafuegos que es Casemiro.

Con el control del balón y al contra ataque Isco tuvo dos ocasiones de oro que iban a gol, pero la primera la sacó de la escuadra Ter Stegen y un poco más tarde Piqué bajo los palos. Pero ambas ocasiones de Isco, el continuo batallador (como Valverde), anunciaban que los goles blancos estaban muy cerca de llegar.

El primero de los pies de Vinicius que se confirma como el ariete que una y otra vez desborda la defensa contraria y que, por fin, logró marcar dejando al Barça hundido en su desesperación. Y el segundo gol de Mariano al que Zidane metió en el campo para perder tiempo cuando faltaban dos minutos para el final, y en ese resquicio y con un balón robado, Mariano se fue hacia la portería de Ter Stegen, lo burló e hizo gol.

El Clásico del fútbol español no decepcionó por el coraje del Madrid pero si por la casi ausencia de Messi. El que en el segundo tiempo también falló otra oportunidad, y sobre todo por las continuas perdidas de balones de los culés que le dieron al Madrid un sin fin de oportunidades que los blancos supieron aprovechar.

Ahora les espera el City en Manchester con el ejército de Pep Guardiola en perfecta formación estratégica en la defensa, el medio campo y el ataque. Un City que juega como jugaba con Guardiola el Barcelona de antaño (de Xavi e Iniesta) bajo la atenta mirada de su buen entrenador.