La injusta cacería del embajador Morodo

Aprovechando que la vicepresidenta de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, desembarcó en España y que el ministro José Luis Ábalos ha mentido hasta la saciedad, mientras Pedro Sánchez se negaba a recibir a Juan Guaidó, y mientras se mantiene las sospecha sobre la financiación venezolana de Podemos, en los diarios El Mundo y El País se ha desatado una cacería del que fuera embajador de España en Venezuela (y Portugal y en la UNESCO), Raúl Morodo.

 

El que es un prestigioso intelectual, catedrático de Derecho Constitucional y durante el franquismo un destacado y perseguido dirigente de la Oposición democrática en las filas del Partido Socialista Popular (PSP), que presidió Enrique Tierno Galván.

 

El pasado miércoles 19 de febrero el diario El Mundo publicó en su portada a cuatro columnas una información de Esteban Urreiztieta con el siguiente titular: ‘El juez rastrea el destino final de los pagos de Chaves a Morodo’. Y añadía en el subtítulo: ‘Pide datos a bancos, notarios y registradores para identificar a los receptores de 14,5 millones de los 35 que cobró el embajador de Zapatero’.

 

Unas gravísimas acusaciones contra Raúl Morodo que el diario El Mundo no ha demostrado y debe rectificar. O ¿acaso tiene pruebas el diario de que el embajador Morodo ha cobrado dinero de Chaves y ha recibido 35 millones de euros del presidente venezolano?

 

Todo esto, se presenta como parte de la llamada ‘Trama Morodo’ sobre supuestos pagos multimillonarios en los que se relaciona al abogado e hijo del embajador Morodo, Alejo Morodo por sus trabajos profesionales de intermediación empresarial con la empresa venezolana de petróleos (y cuando Raúl Morodo ya no era embajador) PDVESA.

 

Trabajos que el periodista y la Fiscalía que investigan este caso dicen que fueron ‘ficticios’. Lo que se relata en páginas interiores de esa edición del diario y se completa con apoyos y un gráfico donde se presenta a Alejo Morodo como ‘socio’ de unos empresarios venezolanos de PDVSA (Carlos Marques, el que se suicidó en fecha reciente, y Adolfo Prada). Y se añade que la madre de Alejo Morodo y esposa del embajador Morodo, Cristina Cañeque ‘posee tres cuentas en Suiza con 6 millones’ de euros que el periodista relaciona en su gráfico con el dinero ilícito de la presunta trama.

 

Paralelamente, el diario El País, en su edición del 18 de febrero de 2019 y sobre este mismo tema en investigación en la Audiencia Nacional, titulaba en portada a una columna: ‘La familia Morodo, embajador en Venezuela, tiene cuentas en Suiza’.  En la información en páginas interiores de los periodistas José Antonio Hernández y José María Irujo se afirma que las autoridades suizas han confirmado a la Audiencia Nacional que la familia de Raúl Morodo ‘posee cuentas bancarias millonarias en el país helvético’. Un dato este de la familia Morodo en alusión a Cristina Cañeque, esposa del embajador, que se usa como dato crucial de la presunta ‘Trama Morodo’.

 

Pues bien la familia Morodo hizo público el pasado viernes un comunicado sobre todo esto que no ha tenido, hasta ahora, en ambos periódicos el eco y el despliegue tipográfico de las graves acusaciones vertidas.

 

En dicha nota y en fuentes próximas de la familia Morodo se ha declarado que: el embajador ‘nunca ha recibido dinero de Chaves’, ni ha recibido 35 millones de euros de PVDSA; que actualmente Cristina Cañeque no ‘posee’ ninguna cuenta en Suiza, que sí la tuvo declarada en 2015 y cerrada en 2016 con motivo de la herencia recibida de su padre y que esa cuenta nunca ha estado relacionada con Venezuela.

 

Y que los trabajos y remuneraciones de Alejo Morodo con PDVSA (por los que cobró nada de los 35 millones sino algo más de 4) fueron profesionales, legales y demostrables por este abogado que, con anterioridad, ya había trabajado para otras empresas del mercado petrolífero. Al tiempo que este abogado Alejó Morodo asegura nunca ha sido socio de los empresarios venezolanos Márquez y Prada.

 

Si lo que afirma la familia a Morodo es cierto, estos avezados y notorios periodistas que son Urreiztieta, Hernández e Irujo deberían rectificar y decir que: el embajador Morodo no cobró de Chaves, y que no recibió 35 millones de euros como se ha dicho de temeraria manera; que el patrimonio de su esposa Cristina Cañeque no está relacionado con nada de Venezuela sino con la herencia de su padre y que nadie de la familia de Morodo ‘posee’ al día de hoy cuentas actualmente en Suiza, como se ha publicado. Y que Alejo Morodo asegura que no es ‘socio’ de los empresarios venezolanos Márquez y Prada y que afirma que sus trabajos profesionales en PDVSA son ciertos legales y demostrables.

 

Esto datos que aporta la familia Morodo se deben publicar en El Mundo y El País en aras de la presunción de inocencia y de la verdad que pregona la familia Morodo y que se debe respetar. Salvo que se presenten pruebas en su contra y no solo especulaciones sobre la presunta trama delictiva, que a lo mejor es tan solo venezolana y que en todo caso se debería aclarar.