Sánchez apacigua y Feijóo a su aire

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, miente más que habla allá donde va. En las campañas electorales, en el Parlamento o ante el Comité Federal del PSOE donde asegura que defiende a los agricultores (con el veto de su vicepresidente Iglesias incluido) y que no discriminará al resto de Comunidades Autónomas frente a las concesiones que está haciendo a Cataluña.

De lo que se desprende que el Gobierno lanzará una lluvia de miles de millones en infraestructuras para el resto de España, en línea con lo que ya ha prometido a Cataluña, y que se creará en cada Comunidad Autónoma una Mesa de Diálogo ‘bilateral’ y una consulta regional para ratificar los acuerdos de cada Mesa. Y que se concederán indultos a los políticos que hayan sido condenados a lo largo y ancho de España.

Sánchez miente con descaro y sus barones, con mirada de corderos que acaban de degollar, asienten y apenas de se atreven a balbucear una muy modesta petición sobre Cataluña diciendo que, al menos, allí se respete la legalidad.

Y de entre todos los cariacontecidos y sumisos barones del PSOE allí estaba, marcada con ceniza en la frente, la penitente andaluza Susana Díaz, que hace muy poco reconoció lo que llamó sus ‘errores’ a propósito de Sánchez, al que tiempo atrás le dijo aquello de: ‘Pedro, el problema eres tú’.

El que no se corta un pelo y va completamente a su aire en el seno del PP es Alberto Núñez Feijóo el presidente de Galicia y del PP gallego. El mismo que acaba de decirle a Pablo Casado, a propósito de la propuesta de Cs de hacer coaliciones de ambos partidos en el País Vasco, Cataluña y Galicia, que él no acepta ‘presiones de nadie, ni de su propio partido’.

Feijóo ha pintado una raya en el suelo y le ha dicho a Arrimadas que no cuente con él, mientras que Alfonso Alonso le recuerda a Cs que en el País Vasco tienen que acatar el ‘cupo’ fiscal y la foralidad a la que se opone Cs. De manera que el plan Arrimadas solo sirve para Cataluña y para nada más.

Sin embargo las palabras de Feijóo van más lejos de la cuestión electoral. Y si vuelve a ganar las elecciones con mayoría absoluta que se prepare Pablo Casado porque ese será el trampolín para disputarle al líder del PP su hasta ahora frágil liderazgo en el centro derecha nacional.