Colau también es culpable de la suspensión del MWC

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que desprecia al Rey de España, apoya a los golpistas catalanes que promueven la violencia en su ciudad y que tampoco controla la delincuencia urbana, también es culpable de la suspensión del Mobile World Congress de Barcelona, aunque ‘la causa de fuerza mayor’ que alegan los organizadores de este evento, haya sido el temor al contagio del coranovirus chino.

Sin embargo en Holanda se está celebrando en estos días un evento de tecnología internacional y no hubo suspensión. Y en todo Occidente se celebran eventos multitudinarios empresariales, musicales y deportivos y políticos y no se conocen suspensiones similares a la de Barcelona.

La que se debió producir de manera inmediata cuando grandes empresas multinacionales del sector de la telefonía y la comunicación anunciaron su retirada y abrieron de par en par la puerta de salida al resto de expositores y participantes, que siguieron la misma senda del adiós. Pero Colau se negó a reconocer el fracaso del Congreso y alargó inútilmente su agonía.

Además, ahora viene el capítulo, no solo del lucro cesante para la ciudad de Barcelona que se cifra en 500 millones de euros, sino también del pago de los costes invertidos y de las aseguradoras del evento frente al escapismo de la Organización del MWC que pretende escurrir el bulto alegando ‘causa de fuerza mayor’.

Si todo esto genera costes añadidos a las empresas que iban a participar en el MWC y que ya han perdido parte de su inversión la consecuencia de todo ello será que el año que viene tampoco habrá MWC de 2021 y este evento se acabará.

Máxime si regresa la bronca del soberanismo catalán y la violencia vuelve a las calles, autovías, trenes y aeropuerto de Barcelona como lo vimos meses atrás. Todo eso con lo que Colau es tan comprensiva y generosa y que va en contra de la democracia, la legalidad y de la libertad.

Máxime cuando desde el nacionalismo catalán se exhiben declaraciones racistas y fascistas como la que hizo la alcaldesa de Vic Anna Erra sobre los ciudadanos extranjeros que visitan Cataluña como si fueran unos apestados a los que hay que despreciar y hablar solo en catalán.