Aznar y Rajoy, la culpa al muerto

José María Aznar y Mariano Rajoy tendrán que declarar como testigos en la Audiencia Nacional en el juicio que próximamente se abrirá sobre la ‘doble contabilidad’ y corrupción del PP que quedó al descubierto al desvelar Luis Bárcenas los documentos de una puntillosa y exhaustiva contabilidad B del Partido Popular que se inició en los años 90 bajo la presidencia de Aznar y continuó hasta 2013, en los tiempos de Mariano Rajoy.

Fue por un enfrentamiento entre Luís Bárcenas, entonces tesorero del PP, con la secretaria general, Dolores de Cospedal, ante la pasividad y habitual desidia de Rajoy, cuando en 2013 se publicaba en el diario El Mundo (por el chivatazo de Cospedal y para estropearle la exclusiva a El País) que en el PP se pagaban, o se habían pagado, sobresueldos con dinero negro a altos cargos del partido.

Poco después sería el diario El País quien hizo públicas las fotocopias de los llamados ‘papeles de Bárcenas’ de la contabilidad B del PP y a partir de entonces se disparó el escándalo. El que luego se extendió a la financiación ilegal del partido y a otras cuestiones como las relativas a las cuentas más que millonarias de Bárcenas en el extranjero, que algunos observadores las han relacionado con fondos del PP.

La primera sentencia del caso Gürtel le costó a Mariano Rajoy la moción de censura y su abrupta salida del poder. Pero todavía sigue pendiente la investigación sobre la llamada ‘policía política’ del tiempo de Rajoy que asaltó la casa de Bárcenas en busca de documentos comprometidos para el PP y puede que dé un misterio vídeo que Bárcenas habría hecho con gran disimulo en el despacho de Rajoy de Génova 13.

Un documento cuya presunta existencia habría explicado por qué Rosalía, la esposa de Bárcenas no entró en prisión preventiva en junio de 2018 una vez que fue condenada a 13 años de cárcel, misma condena que tiene El Bigotes, que lleva más de dos años en prisión preventiva.

Un vídeo, cuyo conocimiento por Rajoy en víspera de la censura habría provocado la espantada del entonces Presidente del Congreso para acabar tomando copas hasta el anochecer, y sobre todo el que Rajoy no dimitiera durante el debate de investidura para provocar nuevas elecciones en lugar de entregarle a Pedro Sánchez el poder.

Naturalmente si el vídeo existe y Bárcenas lo tiene a buen recaudo, con otras pruebas hasta ahora no conocidas, el nuevo juicio del PP sobre los papeles, la financiación y el arreglo de la sede del partido, entraría en una senda de alta tensión.

Y ¿qué dirán Aznar y Rajoy sobre todo esto cuando acudan a declarar en la Audiencia Nacional como testigos lo que les obliga a decir la verdad? Pues nada, que ellos no sabían nada, que de eso de ocupaban los tesoreros y que el mayor responsable era Álvaro Lapuerta, que además está muerto. Pero el que está vivo, coleando y en prisión es Bárcenas y a ambos ex presidentes les preocupa y mucho su posible nueva y reveladora declaración.