Salvar al soldado Alfonso Alonso

El presidente del PP en el País Vasco, Alfonso Alonso, se ha visto en la necesidad de convocar de urgencia la Junta Directiva del PP vasco para ratificar su liderazgo del PP en Euskadi, y como respuesta inmediata a dos emergencias importantes: el anuncio del lehendakari Urkullu del adelanto de las elecciones vascas; y las intrigas en la dirección nacional del PP, que preside Pablo Casado, para impedir que Alonso vuelva a ser en dichas elecciones el primer candidato del PP.

El reciente ataque lanzado contra Alonso, por la portavoz del PP en el Congreso de los Diputados Cayetana Álvarez de Toledo, que acusó a Alonso de ‘tibieza’ frente al nacionalismo vasco, está en el origen de esta crisis. La que, por otra parte, niega el presunto giro hacia el centro del PP en pos de ‘sumar’ la incorporación electoral o plena de Cs a las candidaturas regionales y nacionales del PP.

Pero detrás de todo ello subyace la purga constante de Casado -sin duda inspirada por Aznar- contra todo aquel que haya colaborado con el Gobierno y equipos de Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría, la que por cierto se ha convertido en el objeto airado de un ridículo y despechado José Manuel Margallo al que Mariano Rajoy le dijo, harto de razón, que tenía un ‘ego estratosférico’.

Las purgas de Casado han supuesto una importante pérdida de talento y experiencia política de dirigentes, gobernantes y diputados del PP, en favor de unos personajes de bajo nivel -como la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso- y del equipo que rodea a Casado, donde Aznar acaba de recolocar a su vieja guardia pretoriana.

Además, en el caso de Alonso, al que parece estar traicionando el que fue su amigo y compañero Javier Maroto, la situación es más grave porque este político vasco tiene alto nivel de experiencia y de gestión pública.

Y por lo que se va sabiendo Casado y Cayetana lo querrían sustituir en beneficio de dirigentes de las organizaciones próximas a las víctimas de ETA, con las que tienen una especial relación Cayetana y antiguos colaboradores de Jaime Mayor Oreja, como podría ser el caso de Maite Pagazaurtundua. Y a no perder de vista a Rosa Díez que también anda merodeando en los ámbitos del entorno de Casado de la mano de la inefable Cayetana.

Frente a estos movimientos en la oscuridad del PP está el liderazgo hoy alternativo a Casado de Alberto Núñez Feijóo, que representa no solo la experiencia ganadora del PP en Galicia sino también la moderación en el centro de la política, donde también se ubica Alfonso Alonso. Este buen político y buen ‘soldado’ del PP en territorio hostil al que habría que apoyar y preservar.