Ábalos, la marioneta de Iglesias

El que mueve los hilos de la nueva diplomacia bolivariana del Gobierno de Pedro Sánchez es Pablo Iglesias, como no podía ser de otra manera. La cosa empezó con el intento de ayudar a los ex ministros de Evo Morales en Bolivia. Siguió con el veto a Juan Guaidó para que no entrara en La Moncloa y ha acabado con el esperpento y la colección de mentiras del ministro de Fomento José Luis Ábalos a propósito del aterrizaje en Madrid del avión de la vicepresidenta de Nicolás Maduro Delcy Rodríguez.

Y dice Ábalos, con su aspecto de obispo del Palmar, que a él nadie lo echa porque ha venido ‘para quedarse’ en el Gobierno, e imaginamos que para toda la vida. Pero lo cierto es que ha dado un penoso espectáculo, y a la vez ha dejado en ridículo a su Gobierno, ha violado las decisiones de la UE y ha demostrado que a la ministra de Asuntos Exteriores de Sánchez, Arancha González Laya el cargo le queda muy grande.

Y naturalmente y como dice la pobre Carmen Calvo, que se ha quedado para vestir santos y sin competencias, la culpa de todo lo ocurrido la tienen la Oposición y, por supuesto, los periodistas con su insoportable manía de hacer preguntas como dice el secretario de Estado Miguel Oliver.

Es decir que Sánchez se ha tragado el marrón de J. L. Ábalos por culpa de Iglesias y de los aviones de Maduro en los que suele viajar Zapatero, otro que tal baila al son del Combo del presidente autócrata venezolano, el tal Nicolás.

Pues sí que está teniendo un bonito despegue el Gobierno de coalición de Pedro y Pablo, al que se les están cayendo los palos del sombrajo catalán por culpa del inefable Quim Torra que se niega a acatar las decisiones de los jueces que lo han inhabilitado poniendo contra las cuerdas a ERC.

Un Torra que se prepara para recibir a porta gayola al presidente Sánchez en La Monumental de Barcelona, desde donde probablemente anunciará unas nuevas elecciones catalanas para estropearle el festejo a Sánchez y sobre todo al Polifemo Junqueras que es el enemigo número 1 de Puigdemont, el jefe y socio de Torra.

Así las cosas la pregunta que se plantea es: ¿cuál será el próximo episodio del Gobierno de coalición? De momento no se sabe pero puede estar al caer. Lo que sí se sabe es que Iglesias está escondido y probablemente dedicado a intentar convencer a Puigdemont de que no adelante ahora las elecciones catalanas porque les va a complicar la situación.