La secuencia del laberinto catalán

-Esta tarde sabremos si Quim Torra acata o no acata la decisión del Tribunal Supremo que confirma la decisión de la Junta Electoral Central por la que se inhabilita a Torra como diputado del Parlamento de Cataluña.

-Si Torra decide no obedecer su acta de diputado quedará en manos del presidente de dicha Cámara Roger Torrent que está obligado a retirar a Torra el acta de diputado catalán.

-Pero si Torrent también desobedece al Tribunal Supremo en ese caso podrá incurrir en delito de desobediencia y puede que tambien de prevaricación y usurpación de funciones.

-En caso de que Torra abandone el Parlament, en principio debería de salir también de la Presidencia de la Generalitat, porque para ser presidente se necesita ser diputado catalán según el Estatuto de esa Comunidad. Pero en medios nacionalistas se dice, con un rocambolesco argumento, que una vez que Torra es presidente puede seguir siéndolo aunque haya dejado de ser diputado.

-En todo caso Torra dejará de ser presidente de la Generalitat en cuestión de días cuando el Tribunal Supremo confirme la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que condenó a Torra por desobediencia con una pena de año y medio de inhabilitación.

-Mientras tanto está previsto un encuentro del presidente Pedro Sánchez con Quim Torra en Barcelona, para antes que finalice la primera semana de febrero. Un encuentro considerado previo a la primera reunión de la Mesa de Diálogo entre el Gobierno de España y la Generalitat de Cataluña en el que Torra exigirá a Sánchez ‘amnistía y autodeterminación’.

-Y un encuentro en el que Pedro Sánchez pedirá a Torra que no adelante las elecciones catalanas, para que el Gobierno de España gane y tenga tiempo de aprobar la reforma del Código Penal. Reforma con la que Sánchez quiere reducir las penas del delito de sedición de los golpistas condenados por el Tribunal Supremo, para puedan salir de prisión y logren un indulto amañado.

-Si Torra decide adelantar las elecciones de Cataluña de acuerdo con su jefe Puigdemont, entonces y para permitir que Oriol Junqueras pueda participar en esas elecciones -lo que forma parte del capítulo secreto de pacto de ERC con el PSOE para la investidura de Sánchez- al Gobierno de Sánchez y de Pablo Iglesias sólo le quedará como salida conceder un indulto general y express a todos los políticos catalanes condenados por el TS.

-Y si Sánchez da ese paso definitivo se abrirá en España un gran revuelo nacional y probablemente una seria crisis en el interior del PSOE.

-Pero si Sánchez no indulta a Junqueras y compañía, y el líder de ERC no puede en ese caso participar en las elecciones catalanas, entonces puede ocurrir que ERC no le apruebe los Presupuestos al Gobierno de España y que se acabe pronto y mal la legislatura.

-En la batalla del calendario electoral catalán subyace una dura pelea entre Junqueras y Puigdemont por el control de la presidencia de la Generalitat. Y puede que a Puigdemont no le interese que Junqueras sea candidato.

-Otro dato importante está en que el Gobierno deberá no sólo indultar (o rebajar las penas del delito de sedición) para que Junqueras quede en libertad, sino que además deberá quitarle la condena de inhabilitación por 13 años para que pueda ser candidato a la Generalitat.

-Todos estos elementos forman parte del laberinto político catalán. Pero pueden sufrir mutaciones en tiempo y forma a medida que se vayan desarrollando lo acontecimientos. Los que hoy se inician con el esperado cese de Torra como diputado del Parlamento catalán.

-Pero si Torra y Torrent deciden desobedecer al Tribunal Supremo y hacerle frente, en ese caso la crisis catalana entrará en una nueva y complicada situación. Similar a los preámbulos de cuando el Parlamento catalán declaró la independencia en el otoño de 2017, y ello abriría en Cataluña y en toda España una crisis de enormes proporciones y muy difícil de gestionar.