La ministra Díaz logra el pacto del SMI de 950 €

El Gobierno ha conseguido en cuestión de horas un acuerdo entre patronal y los sindicatos para subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta los 950 €. Al mes (por 14 pagas, lo que tendrá un coste de 13.300 €. anuales).

Un pacto -subida de 5,5 %- que sin duda es muy importante para muchos ciudadanos del país y logrado en un tiempo récord y bajo la presidencia de la ministra de Trabajo Yolanda Díaz (de Unidas Podemos) que encontró un término medio entre la patronal que deseaba mantener los 900 €. actuales del SMI y los sindicatos que pretendían llegar a los 1.000 €. mensuales.

El nuevo SMI se aplicará en este año 2020 y podrá mejorarse a lo largo de esta legislatura, algo con lo que también están de acuerdo los agentes sociales aunque falta por decidir el monto y el momento para una nueva subida.

En todo caso esta es una buena noticia que se suma a otras muy recientes decisiones del Gobierno de Sánchez como han sido la subida aprobada de las pensiones de un 0,9 %, y del salario de los funcionarios en un 2%, todo ello a partir del 1 de enero de 2020.

Naturalmente, estas tres subidas de indiscutible alcance social incluyen un aumento importante de gasto público (el SMI también afectará a muchas administraciones públicas). Y repercutirán en el déficit público que, al día de hoy y a la espera de los nuevos Presupuestos, ya está la limite de romper la barrera de la convergencia fiscal con la UE.

La ministra Díaz empieza su mandato con buen pie pero a partir de ahora tiene por delante un objetivo más ambicioso y complicado como será la reforma laboral de los pasados gobiernos de Mariano Rajoy, y su posible impacto en el mercado de trabajo español.

El presidente Sánchez habló de eliminar lo que llama elementos más lesivos de la normativa laboral, pero desde Podemos se insiste en la derogación plena de la última reforma del PP, incluido el coste al alza los despidos y los nuevos contratos temporales.

Un anuncio imprudente que ha provocado el que muchas empresas hayan puesto en marcha inmediatas reducciones de personal, para evitar tener que pagar indemnizaciones más altas en un futuro no lejano.

Finalmente queda pendiente la reforma del Estatuto de los Trabajadores que sin duda es imprescindible para incorporar el impacto de nuevas tecnologías en el mercado laboral.