Trapero intenta nadar entre dos aguas

Ha declarado el Mayor Trapero, en el juicio de la Audiencia Nacional que acaba de empezar, que la declaración unilateral de la independencia de Cataluña le parece “una barbaridad”. Lo que contrasta con las recientes declaraciones de Oriol Junqueras al diario El País en las que afirmó que está dispuesto a repetir el golpe unilateral para la independencia de Cataluña.

Trapero es una persona seria, comedida y prudente que navega entre dos aguas y que ya en el Tribunal Supremo desveló que tenía previsto un plan para detener a Puigdemont y su Gobierno el 27 de octubre de 2017 tras la declaración de la independencia en el Parlament si así se lo pedía el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

Pero siendo esto así y sin duda un eximente de culpa también es cierto que la actuación de los Mossos frente al cerco con violencia (recuérdese cómo quedó destruido el todoterreno de la Guardia Civil al que se subieron Jordi Sánchez y Jordi Cuixart) no fue la que debió ser ni mucho menos.

Y algo parecido ocurrió durante el referéndum ilegal del 1-O que los Mossos no solo no investigaron previamente, como era su obligación, sino que en varios casos colaboraron con él (transportando urnas) y llegando a tener discusiones y momentos de alta tensión con la Guardia Civil.

Y en todos estos casos queda claro que los Mossos no estuvieron de una manera clara e inequívoca al servicio de la legalidad, del Estatuto y de la Constitución.

Trapero está acusado del delito de rebelión y le piden 11 años de prisión pero, en línea con la sentencia de Tribunal Supremo, cabe esperar que la Fiscalía rebaje el delito de rebelión a sedición y también la pena.

Pero difícilmente Trapero va eludir una condena porque su capacidad de mando en los Mossos, durante los graves acontecimientos del otoño catalán de 2017, era plena y al final la actuación de los Mossos no estuvo a la altura de lo que exige la defensa y el cumplimiento de la legalidad.