Almodóvar y Banderas llegan a la alfombra roja

Pedro Almodóvar y Antonio Banderas estarán en la alfombra roja de los Oscar como parte de los nominados, respectivamente, a la mejor película internacional y mejor actor, por su creación e interpretación de y en Dolor y Gloria, la última película y esta vez autobiográfica de Almodóvar, quien sin duda será un firme candidato al Oscar en su sección de internacional.

También la película de dibujos animados Klaus del español Sergio Pablos ha sido nominada para el Oscar a la mejor animación, con lo que España optará a tres estatuillas en la ceremonia del próximo 9 de febrero, lo que sin duda es un espaldarazo al cine español.

Y lo que no estará nada mal en un año que fue pésimo para nuestro cine por la escasa recaudación que sumó en las taquillas del país, donde continúan imperando las películas del cine americano.

Y una excelente oportunidad para que el nombre de Pedro vuelva a resonar en el salón del Dolby Theatre de Los Ángeles, donde también alcanzaron el galardón como directores José Luis Garci, Fernando Trueba y Alejandro Amenabar.

Antes de los Oscar se celebrará en España la entrega de los Premios Goya donde Almodóvar y Amenabar compiten por los galardones y estarán en la alfombra roja española.

Alfombras rojas de Cannes, Londres, Venecia, Madrid y Los Ángeles donde las actrices estrellas del cine mundial se convierten en princesas y lujosas modelos de todas estas pasarelas luciendo las creaciones exclusivas de las grandes casas y talleres de la moda mundial.

Lo que imaginamos que forma parte del ‘glamour’ y la magia del cine. Un desfile sobre todo el de Los Ángeles que se retransmite a todo el mundo y donde las productoras, directores y actores aprovechan el momento para su relanzamiento internacional.

Lo que no hemos visto nunca en esta pasarela californiana es a sus más famosas estrellas desfilando en vaqueros y zapatillas deportivas lo que si alguna vez pasara no estaría nada mal. A fin de cuentas casi todos ellos, los más famosos, presumen ser de izquierdas y de estar afiliados a alguna obra social. Y aunque muchos son inmensamente ricos, no estaría nada mal que alguna vez se bajen del caballo y comiencen a desfilar por la alfombra roja de una manera más sencilla, espontánea y natural.