Arrimadas y la socialdemocracia abandonada

El giro hacia la izquierda marxista de Pedro Sánchez, con motivo del nuevo Gobierno de coalición con Podemos y sus pactos con el soberanismo vasco y catalán, van a dejar vacío el amplio espacio político del centro izquierda español.

El que hasta ahora ocupaba un PSOE socialdemócrata que renunció al marxismo bajo el liderazgo de Felipe González al inicio de la Transición, hasta negar un pacto gobierno con la Izquierda Unida de Julio Anguita, cuando el PSOE perdió la mayoría absoluta en los comicios de 1993.

En ese espacio del centro izquierda también se ubicó inicialmente Cs hasta que Albert Rivera -obsesionado con convertirse en el líder de la derecha- eliminó de su ideario el flanco socialdemócrata para dejar a Cs ubicado en el campo liberal próximo e identificado con la derecha.

Un Cs ‘liberal’ que ahora pretende absorber Pablo Casado desde el PP lo que constituiría otro nuevo error porque la única manera que existe para romper el liderazgo electoral del PSOE y el triángulo de PSOE, UP, ERC, es abriendo un camino de fuga para los dirigentes y votantes del PSOE hacia un centro progresista que se identifique con la socialdemócrata europea.

De ahí la necesidad de que Inés Arrimadas recupere el ala socialdemócrata de Cs, porque si no lo hace serán otros (oriundos del PSOE y Cs) los que constituirán un nuevo Partido Socialdemócrata en menoscabo de Sánchez y de Arrimadas. La que no tendrá más salida que ingresar en el PP.

El punto débil de las temerarias alianzas de Sánchez es precisamente el flanco socialdemócrata del PSOE. Y solo si una decena de diputados de este partido y algunos de sus barones (Díaz, Lamban, Caballero, Page y Vara) se plantan frente a las concesiones de Sánchez a ERC y Podemos esa triple alianza rupturista de Sánchez, Iglesias y Junqueras fracasará.

Es verdad que las socialdemocracias europeas están en crisis en Francia, Italia, Gran Bretaña e incluso en Alemania, donde se acaba de producir un giro a la izquierda de la SPD, como reacción a los movimientos populistas que crecen por la izquierda y la derecha. Pero el centro izquierda continúa siendo el lugar preferido de las clases medias españolas y de los defensores del progreso, la modernidad y la justicia social.

Y en España ese centro izquierda que gobernó muchos años de la transición mantiene un alto porcentaje de dirigentes políticos y de votantes que se irán del PSOE si Sánchez continúa con su rumbo hacia una izquierda radical y comprometida con el nacionalismo centrifugador de la unidad nacional. De ahí la oportunidad que se le presenta a Cs y Arrimadas de rectificar y volver al espacio socialdemócrata que Cs nunca debió de abandonar.