Greta, ‘la santa del clima’

El desembarco de Greta Thunberg en Lisboa y su posterior llegada a Madrid se han convertido en dos espectáculos de masas en los que la joven sueca  se nos presenta como ‘la santa del clima’ a la que todos quieren ver, tocar y hacerse fotos con ella, como si fuera en estos tiempos modernos que nos invaden una chica santa y milagrera.

A la que hoy siguen miles de personas en las calles de las ciudades que visita y millones en las redes sociales, como muchos años atrás seguían en Fátima (Portugal) a la pastorcita Lucía que decía haber visto y hablado con a Virgen María.

Por supuesto la santa Greta no ha visto a la Virgen ni hace milagros pero va escoltada por su guardia personal y viaja en barcos de vela, trenes sin humo y coches eléctricos que los gobiernos de los países por donde pasa la joven sueca ponen a su entera disposición.

Ayer fue el día de Greta en Madrid. Llegada en tren nocturno procedente de Lisboa, sentada a las puertas de IFEMA donde se celebra la Cumbre COP25 del Clima de la ONU y rueda de prensa con preguntas teledirigidas.

Y luego gran manifestación (500.000 personas dijeron los convocantes) por el centro de la capital de España, con Greta en la cabecera y luego a la cola del cortejo. Y con cientos de periodistas de todo el mundo corriendo detrás de ‘la santa del clima’, a la que acompaña y protege un amplio cordón de la Policía Nacional.

Lo malo de Greta es que no hace milagros. Eso sí, ella no para de abroncar a los gobiernos de todo el mundo pero inútilmente. Porque los países más importantes del Planeta y los que más polucionan no le hacen ni caso.

De hecho en esta Cumbre de Madrid están ausentes los representantes de los gobiernos de EE.UU., China, India, Rusia y Brasil. Países que suman 3.175 millones de habitantes, más del 40 % de del total de 7.500 millones de habitantes de Planeta.

Lo que hará que los acuerdos que se tomen en la COP25 de la capital de España se queden en poca cosa, buenas palabras y buenas intenciones. Y dijo Greta, ‘la santa del clima’, que lo importante ‘no es lo que pase en el interior de la Cumbre’ sino lo que ayer ocurrió en las calles de Madrid. Lo que tampoco es cierto, porque lo importante en la lucha contra el cambio del clima es lo que decidan los gobernantes más poderosos de la Tierra que no piensan venir a esta Cumbre de Madrid.

A los que les dijo la ‘santa’ Greta en el mitin al final de la manifestación que ellos ‘han traicionado’ a los ciudadanos del Planeta. Y dicho esto ‘la santa del clima’ se retiró a descansar y según los organizadores del evento ‘por motivos de seguridad’. Y mañana, mientras arden los bosques de Australia, será otro día en el que saldrá el Sol en Madrid y Greta reaparecerá con una nueva etapa de su periplo español que todavía va a durar.