Casado y Ayuso, como dos gotas de agua

Ha dicho la inefable presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Ayuso, que: “el hombre por sí mismo no es un ser violento, porque el hombre también agrede al hombre”. Sin duda una genialidad (‘sic transit gloria mundi’) que ya tiene en vilo a pensadores y científicos del Planeta Tierra.

Semejante reflexión filosófica de la gobernante madrileña no tiene mucho que envidiar a las contradictorias declaraciones del líder del PP, Pablo Casado, sobre el momento político español y las posibles alternativas al pacto de investidura y de Gobierno del PSOE con Podemos y con ERC.

Lo único que hemos sacado en claro es que Casado se queja, como Torra, de que Pedro Sánchez no le llama por teléfono. ¡Vaya por Dios! Pues ¿por qué no le envía una propuesta a través de los medios de comunicación? No se sabe, lo que nos nos lleva a la sospecha de que Casado no tiene un plan.

Pero ése es el nivel, Maribel, en el PP de Casado. Y de su brazo derecho Teodoro, al que las chicas del PP llaman ‘Te Adoro’ o ‘el apretao’ porque no le abrochan las chaquetas ni los pantalones. Y el día menos pensado va a matar a alguien, sin querer, con un disparo de botón.

La explicación de Casado sobre si el PP es o no ‘el partido sustitutivo’ -pero ¿qué demonios es eso de ‘sustitutivo’- de Podemos o ERC? Pero lo mejor fue la aclaración posterior de Casado: “lo digo para la opinión pública”. Podía haber añadido ‘y para la posteridad’.

Sí, señoras, señores, niños todos y abuelitos también. Pedro Sánchez es o puede ser un peligro para España, pero Pablo Casado, el hipster del PP, es o al menos lo parece, un Objeto Volador No Identificado (OVNI).

El que ayer tuvo la osadía de dar la espalda a Vox en el reparto de puestos de la Mesa del Congreso, lo que es motivo suficiente para que Abascal se tome su particular represalia en el Ayuntamiento o la Comunidad de Madrid.

Sobre todo ahora que Almeida prefiere a Notre Dame de París al Amazonas, como en la cumbre del Clima se lo acaban de recordar, o que la pensadora Ayuso acaba de descubrir, ella solita, que el hombre es el mayor enemigo del hombre.

En suma, a Cayetana Álvarez de Toledo y a José María Aznar se los llevan los demonios, mientras que Mariano Rajoy promociona su libro en prensa, radio y televisión. Es verdad que la marquesa Cayetana es algo repelente pero las ideas las tiene bien claras y habla con precisión y claridad. Nada que ver con Casado, Te Adoro, o el Montesinos al que el PP ha puesto de portavoz.

En todo caso, si Vox cumple sus amenazas, a Isabel Ayuso pronto le olerá el culo a pólvora. Aunque la chica es tan liviana y fácil de manipular que puede que a Monasterio le interese que siga en la Puerta del Sol donde Ayuso será, y no el reloj, la que dé las campanadas de fin de año con redoble de tambor. A fin de cuentas lo de dar la campanada no se le da nada mal aunque sea a base de disparates, porque para ella lo único importante es figurar.