Somos novios

La foto del abrazo entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias (estético error) nos evoca el bolero de Armando Manzanero Somos Novios -“y hasta a veces sin motivo y sin razón nos enfadamos…”-

Vuelven los comunistas al Gobierno de España 83 años después que dos destacados dirigentes del PCE, amparados por la Rusia de Stalin, Vicente Uribe (ministro de Agricultura) y José Hernández (ministro de Educación y Sanidad) se sentaran en 1936 en el Consejo de Ministros de Francisco Largo Caballero (PSOE), al inicio de la Guerra Civil.

Pues bien, ahora los ministros marxistas en el Gobierno del PSOE serán cuatro e Iglesias con el rango de vicepresidente. O sea, el último parte de guerra del general Sánchez dirá así: “vencida, exhumada y trasladada la momia de Franco el Frente Popular ha alcanzado sus últimos objetivos plurinacionales”.

España es un país asombroso donde están pasando muchas cosas a gran velocidad. Desde el bloqueo político al flechazo y pacto express entre PSOE y Podemos, mientras los Reyes de España, don Felipe VI y doña Letizia, se paseaban cogidos de la mano por las románticas calles de La Habana vieja.

Mientras, a España llegan las nieves y en Italia Venecia se hunde camino de convertirse en otra Atlántida y la pequeña Greta Thunberg cruza el Atlantico en Catamarán rumbo a España y para participar en la Cumbre del Clima de Madrid.

A Francisco González la Fiscalía quiere imputarlo por las andanzas de Villarejo en BBVA, mientras la Banca cae en la Bolsa y de manera especial Bankia, que ahora preside José Ignacio Goirigolzarri. El que fuera Consejero Delegado de FG en el tiempo tenebroso de Villarejo porque una vez Pablo Iglesias -vicepresidente ‘in pectore’ del Gobierno- pidió nacionalizar Bankia para recuperar parte de los 60.000 millones de euros que le costó a España el rescate de los Bancos y Cajas de Ahorros en dificultad.

En la economía, por causa del noviazgo de Pedro y Pablo, pintan bastos y en Cs, todavía de luto por el prendimiento y muerte política de Albert Rivera, pintan lágrimas y a la espera están de que Inés Arrimadas empuñe el timón del bote salvavidas en el que ha quedado reducida la nave esperanzada y anaranjada de un cercano tiempo atrás.

Pero que se cuide Arrimadas de los requiebros y regalos de los franceses, como los troyanos debieron recelar de los griegos y su caballo de madera. Porque anda suelto por Madrid el felón y traidor gabacho de Manuel Valls dispuesto a asaltar el bote de Cs, con ayuda de esos predicadores que presumen de liberales y son espías infiltrados de Cayetana y del PP.

Y bonito sería escuchar ahora en animada tertulia a Felipe González y José María Aznar comentando el panorama político español, mientras el rufián de Rufián se acerca a Madrid para pedir a Sánchez indultos y dineros en pago por la abstención de ERC en la investidura de Pedro. Al que Pablo volverá a abrazar al término de la segunda votación del próximo día 20 de diciembre de este año 2019 del Señor.

Tras lo que se anunciará la lista del nuevo Gobierno de Sánchez y se hará la foto de rigor con un sonriente Iglesias haciendo, como Winston Churchill, la V de la victoria. Para celebrar poco después en La Moncloa el primer Consejo de Ministros en Navidad, mientras Los Campanilleros, apostados en el jardín romántico por el que pasearon Sánchez y Torra, cantan villancicos sin cesar: ‘Hacia Belén va una burra, ring, ring…’.