Iglesias espera a Sánchez ‘el rojo’

En el último debate de la fallida, por segunda vez, investidura de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados del pasado 25 de julio, el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, lanzó una severa profecía a Sánchez en la que le dijo: ‘usted nunca más volverá a ser presidente del Gobierno’.

Se acababa de romper el proyecto del gobierno de coalición PSOE-UP y Sánchez declaraba, un tiempo después, que la posible entrada de Podemos en el Gobierno le ‘quitaba el sueño’. Y así y, subido a las encuestas del golfo de Tezanos (que se niega a dimitir tras el rotundo fracaso del CIS), Sánchez provocó la repetición electoral del 10-N que le ha salido bastante mal.

Y ahora Sánchez se volverá a encontrar cara a cara con Iglesias quien lo espera con caras de pocos amigos y un cuchillo en los dientes y más que dispuesto a exigir de nuevo una coalición ‘proporcional y sin vetos’ para la formación de un Gobierno progresista.

En el que, además de con estos dos partidos Sánchez deberá de incluir la abstención de ERC y los indultos a los golpistas catalanes, y el pago en especies a vascos, canarios, cántabros y a Teruel.

De lo que deber aprender el presidente extremeño Fernández Vara -que se mofa del resultado del PP y calla sobre el fiasco de Sánchez el 10-N y sus andanzas con Torra-, porque Revilla ha logrado, con un solo escaño, el AVE a Cantabria, mientras Vara, presidente de la Junta, no ha logrado acercar el AVE a Extremadura, que también existe a pesar de su aislamiento proverbial.

Sánchez con los resultados del 10-N en la mano tiene la investidura mucho más difícil que tras los comicios de abril. Porque ahora, o pacta con Iglesias o se tiene que reunir con Casado para explorar la gran coalición con el PP.

Y eso, a ‘Sánchez el rojo’ le revuelve las tripas y el alma porque después de la ruidosa exhumación de Franco -en la que Merry le lanzó la maldición del muerto- Sánchez acabaría pactando con el PP, partido que fundaron los ex ministros de Franco, con Manuel Fraga a la cabeza.

Durante las primarias del PSOE en las que Sánchez batió a Susana Díaz, el todavía presidente en funciones se presentaba como ‘el rojo’ del PSOE. Pero ahora Sánchez se encuentra en la disyuntiva de elegir entre Casado e Iglesias. Y si ambos le dicen que no a sus pretensiones que serán las de un gobierno en solitario del PSOE con apoyos externos de UP y PP gratis total, pues en ese caso los españoles se habrán dado cuenta que el problema y el amo del bloqueo es Sánchez.

Y entonces habrá que esperar a que Vara capitanee en el PSOE la rebelión contra Sánchez en compañía de Susana, Page, Lambán, Caballero y alguno más de la vieja guardia del Partido. Salvo que los socialistas pretendan que España acabe en una tercera repetición electoral.