La crecida de Vox asusta al PP

Aunque Pablo Casado, en un ejercicio de optimismo sin límites, declaró ayer en Madrid que el PP está al borde de los 110 diputados, más cierto es que en su sede central de Génova 13 crece la inquietud por el ascenso de Vox en mítines y encuestas. Como las andorranas de frutas y hortalizas, que le otorgan al partido de Santiago Abascal más de 50 escaños.

Y rezando deben de estar en el PP para que Cs no recupere en la recta final de la campaña electoral una buena parte de los muchos escaños que le han quitado las últimas encuestas. Porque si esa recuperación de Cs se produce y Vox continúa subiendo entonces veremos en cuántos escaños se queda el PP en la noche del 10-N.

No vaya a ser que la esperada recuperación del bipartidismo de PSOE y PP se venga abajo en esta última semana y que Podemos por la izquierda y Cs y Vox por el centro y la derecha les estropeen a Sánchez y a Casado la fiesta de la noche del 10-N, para la que sólo quedan tres días antes que se levante el telón y veamos lo que hay dentro de las urnas.

Casado no ha dicho la verdad con lo de los 110 escaños ni cuando afirmó que fue el vencedor del debate electoral. En el que como poco quedó en el cuarto lugar por detrás de Sánchez, Abascal e Iglesias. Y con una constante cara de tristeza y perplejidad, sobre todo cuando Rivera se lanzó contra el PP blandiendo sus últimos casos de corrupción.

Corrupción de la que Casado dijo no saber nada y que era de otro tiempo y otros líderes. Lo que tampoco es verdad. No en vano cuando estallaron los casos de Gürtel y de la doble contabilidad del PP Casado era vicesecretario general del PP con Rajoy y portavoz del Partido.

Y que se prepare Casado si el 10-N no llega a los 90 escaños porque ese sería un mal resultado para el Partido Popular y para él, sobre todo cuando Cs está en horas bajas y parece que al PSOE le cuesta despegar.

Que es lo contrario de lo que parece ocurrir con Vox, partido que va lanzado hacia una exitosa noche electoral y suponemos que, en buena parte, gracias a los votos que le quita en muchas provincias al PP. Y en algunas de ellas apareciendo incluso como la lista más votada.

Lo que tiene de los nervios a los analistas de Génova 13 y a sus sociólogos electorales que hacen los pronósticos de este partido porque todo apunta a que se pueden equivocar.