Las claves del debate 'a cinco' y sin preguntas

Salvo que los CDR vuelvan a las andadas y decidan abrir una nueva etapa de violencia en Cataluña, una vez pasado el ‘trágala’ del CIS de Tezanos y expedientado Sánchez por la Junta Electoral, la campaña electoral entra en un tiempo de mítines y rutina.

Pero a la espera del debate televisado entre los cinco candidatos aspirantes a la Presidencia del Gobierno, Casado, Sánchez, Abascal, Iglesias y Rivera, los que se ubicarán por este orden y de izquierda a derecha en el plató de la televisión.

Un debate complicado de organizar donde los presentadores Ana Blanco y Vicente Vallés parece que se limitarán a introducir los temas del debate y a controlar los tiempos de cada uno. Pero sin capacidad de hacer preguntas y repreguntas a los candidatos por la decisión inicial de los políticos, lo que está enturbiando la preparación del debate.

El que incluye cinco temas como son: cohesión de España (que abrirá Sánchez); economía (lo iniciará Iglesias); asuntos sociales e igualdad (que presentará Rivera); calidad democrática (de Casado); e Internacional (que abrirá Abascal).

Así se ha decidido en un sorteo en el que el minuto de ‘plata’ de apertura y presentación le toca a Iglesias; y el minuto de ‘’oro y de cierre del debate también corresponderá a Iglesias. El parece ser el más beneficiado en los sorteos de turnos, de igual manera que se beneficia Abascal al ocupar el centro del plató.

Pero está claro que a ninguno de los cinco les beneficia el tema que les toca introducir, porque: la cohesión nacional, con Cataluña de por medio, es el peor para Sánchez; la economía es el punto débil de Iglesias; el social no es el mejor para Rivera; la calidad democrática que incluye la corrupción le ha tocado a Casado; mientras a Abascal le toca introducir el tema internacional en el que no parece muy informado.

Sabido es que a Iglesias se le da bastante bien este tipo de debates. De hecho resultó el vencedor del último de las elecciones del pasado 28 de abril. Y el que más necesitado está del debate es Rivera por lo mal que le dan las encuestas a Cs, pero corre el riesgo de sobre actuar con trucos escénicos (libros, fotos y gráficos) haciendo así alarde de su debilidad.

Iglesias tendrá dos frentes abiertos: el del PSOE contra Sánchez y el de la derecha. Y Casado deberá medir mucho su actitud para parecer moderado en busca de los votos de Cs y muy duro para que no suba mucho Abascal.

El líder de Vox, que es la primera vez que entra en este tipo de debates, parece tener muy poco que perder y más que ganar si no comete graves errores o se pasa de frenada en la discusión.

Lo más interesante será el fuego cruzado entre los candidatos y la caza del gran error o del titular de la noche. Y si los periodistas no pueden preguntar si deberían de hacerlo los candidatos a sus principales adversarios.

He aquí algunas preguntas que pueden llegar:

-A Sánchez: ¿por qué no interviene en Cataluña a pesar de la violencia y la continua violación de la legalidad? O ¿diga aquí y ahora si piensa conceder indultos a los condenados por el Tribunal Supremo? E incluso ¿cuándo piensa romper sus pactos con los partidos separatistas en Cataluña y en Navarra?

-A Casado: ¿cómo piensa facilitar la gobernabilidad si pierde las elecciones? O ¿dimitirá si el PP no llega a los 90 escaños? O ¿Qué medidas ha tomado contra la corrupción en el PP?

-A Rivera: ¿dimitirá en la noche electoral si hay batacazo de Cs? O ¿si gana Sánchez facilitará esta vez su investidura?

-A Iglesias: ¿por qué apoya a los golpistas catalanes y les llama presos y exiliados políticos? ¿Considera que España no es una democracia y un Estado de Derecho cuando apoya a los golpistas? ¿Pedirá a Sánchez si gana su presencia en el Gobierno?

-A Abascal: ¿por qué sigue apoyando la dictadura de Franco? ¿porque dice que el cambio climático no existe? ¿Por que Vox desprecia la inmigración?

El objetivo de los cinco líderes políticos será doble: movilizar a todos sus posibles electores para que no se queden en la abstención; y captar los máximos votos de los indecisos que al parecer superan el 30 %. Esto es lo que todos buscarán en la noche del debate aunque de aquí a ese día tan decisivo todavía muchas cosas pueden pasar.