La momia y el momio electoral

Mientras el telefonista de la Generalitat, Quim Torra, sigue llamando a Pedro Sánchez para negociar la independencia de Cataluña y acusando a los Mossos de la violencia que desató su guardia pretoriana de los CDR, en Madrid está a punto de comenzar el espectáculo de la exhumación de los restos de Franco en la Basílica del Valle de los Caídos.

El lugar donde hoy se procederá a la extracción del féretro del dictador para su traslado en un helicóptero al cementerio de Mingorrubio en el pueblo de El Pardo.

Los medios de comunicación de toda España y varios internacionales han sido convocados, y serán situados en la explanada de la Basílica, para asistir a lo que el Gobierno de Pedro Sánchez considera un hecho histórico porque acaba con el mausoleo de homenaje a Franco, lo que ya era hora aunque no necesariamente en plena campaña electoral.

La momia embalsamada de Franco abandonará, pues, en helicóptero, la Basílica en plena campaña electoral del 10-N lo que constituye ‘el momio’ de Sánchez para reactivar sus expectativas de voto que se aprecian de capa caída, como consecuencia de la violencia soberanista desatada en Cataluña en respuesta a la sentencia del Tribunal Supremo sobre el fallido golpe de Estado del otoño de 2017.

Violencia y también desobediencia al TC en el Parlament frente a las que la Oposición de PP y Cs, Pablo Casado y Albert Rivera, piden la intervención del Gobierno en Cataluña con aplicación de la Ley de Seguridad Nacional o del artículo 155 de la Constitución.

Sin embargo, hoy, todo el protagonismo político será para la momia de Franco que va a cambiar de tumba en presencia de su familia para lo que se ha dispuesto un complejo operativo y medidas de seguridad especiales a fin de evitar incidentes de los franquistas irredentos entorno a la Basílica y al pueblo de El Pardo.

Como se verá todo no estaba ‘atado y bien atado’ como decía el dictador. Y cuya momia lleva tiempo en campaña electoral y le sirve a Sánchez para presentarse frente a Pablo Iglesias e Íñigo Errejón como el rojo más rojo del Estado español, con la ayuda de la momia de Franco que va a desfilar en su última procesión.