¿Y si la momia de Franco ya no está?

Felices se las prometen en La Moncloa cuando este viernes se acuerde en el Consejo de Ministros la exhumación de la momia de Franco de la Basílica del Valle de los Caídos, donde amenaza con atrincherarse el Prior Santiago Cantera.

Mientras el Vaticano se lava las manos con un ‘no se opone’, pero sin que el Cardenal Primado de España, el Nuncio de Roma o el Papa Francisco le dé al Prior rebelde la orden pontificia de acatar la suprema decisión de la Justicia española.

Naturalmente, todo esto ya forma parte del gran espectáculo de la campaña electoral y el Gobierno, y su monja alférez Carmen Calvo, esperan por fin ganar la laureada en este último aunque tardío episodio de la Guerra Civil.

Salvo que el espectáculo anunciado de un vuelco y se convierta en la base de un guion propio de las geniales películas de Berlanga. Sobre todo si fuera cierto el rumor de que la familia Franco, con la colaboración del ‘endiablado’ Prior, ya se habría llevado de la tumba a la momia de Franco.

Lo que se habría llevado a cabo a través de un pasadizo de la cripta de la Basílica por el que, al parecer, se podría llegar a una de las paredes de la tumba para sacar por allí, y rompiendo esa pared bajo tierra, a la momia de Franco sin levantar la pesada lápida de la tumba.

Cabe esperar que los servicios de inteligencia del Gobierno de Sánchez habrán vigilado el entorno de la tumba del dictador, porque si la abren y no hay nada salvo el agujero del ‘butrón’ por el que se habría organizado la fuga de la momia, entonces el ridículo de Sánchez, su Gobierno y del PSOE sería monumental y daría la vuelta al mundo. No en vano Sánchez presumió de la exhumación del dictador ante la última Asamblea General de la ONU.

Como muy bien sabe el periodista Miguel Ángel Aguilar, en la cripta de la Basílica hay numerosas dependencias y entre ellas el centro tecnológico de ‘las mareas terrestres’. Y es por esos vericuetos de la cripta por donde se podría sacar en secreto a la momia de Franco de la Basílica hacia un lugar de momento desconocido.

Y si especulamos con semejante burla nacional, ‘¡la fuga de Franco!’ podrían decir los viñetistas del periodismo político, es porque una vez en fecha muy reciente alguien le preguntó al Prior si se había pensado en sacar la momia de la tumba antes de que llegaran los zapadores del Gobierno para poner en marcha la exhumación. Y la respuesta del Prior fue una amplia sonrisa sin más explicación.

Pero estos franquistas que sacan pecho con facilidad no parecen capaces de llevar a cabo tan audaz ‘atraco’ de la tumba de Franco, naturalmente con la autorización de la familia del dictador.

Para eso hace falta algo más que unos trasnochados ¡vivas a Franco! Por lo que habrá que esperar a que se levante la losa. Y ello si no lo impide ese franquista juez de zona que exige un permiso especial de obra, a pesar que la sentencia del Tribunal Supremo considera innecesario dicho trámite impostado con el que se pretende dejar la exhumación fuera de la campaña electoral.

Veremos que ocurre y si los Franco se rinden o se lanzan a una enorme provocación. En cuyo caso el Gobierno se consolará diciendo que por fin han conseguido que los Franco se lleven la momia de la Basílica, aunque el chasco de la fuga de la momia sería una noticia espectacular pendiente del que en ese caso sería su destino final.