El Real Madrid no avanza en Europa

El Real Madrid ha vuelto a fracasar en su segundo partido de Champions League. Primero perdió en París 3-0 ante un PSG sin sus estrellas, y ayer empató 2-2 en el Bernabéu frente al Brujas, después de ir perdiendo 0-2 en el descanso tras un pésimo primer tiempo en el que la defensa blanca fue todo un coladero fácil de superar por el ataque belga.

Y hablando de belgas, seguimos a la espera de disfrutar de las anunciadas excelencias del ex jugador del Chelsea Eden Hazard, del que se aprecian su destellos en las inmediaciones del área enemiga pero que no acaba de dar el pase de gol o los remates que debería llevar en la punta de sus botas.

Este Real Madrid, que ha recuperado primeras posiciones en la Liga tras un inicio desastroso, tiene ahora que remontar en la primera fase de la gran competición europea, donde ha sumado solo un punto de los seis que ya disputó.

Pero sobre todo este Madrid juega mal en defensa, con un medio campo con exceso de jugadores y un ataque que no luce velocidad y que suele llegar tarde al área de sus adversarios y cuando sus defensores ya están en posición de frenar u obstaculizar los intentos blancos de marcar.

En el Bernabéu asombró en el primer tiempo la debilidad de la defensa del Madrid y los fallos de Ramos -que se rehizo marcando de cabeza el primer gol del Madrid-, que permitieron dos goles del joven nigeriano Bonaventure, un misil en el contraataque del Brujas que supo estar en la boca del gol.

En el segundo tiempo el Madrid reaccionó con fuerza y energía y ese ya fue otro partido y otra manera, más profunda, de jugar hasta conseguir a tan sólo cinco minutos del final el empate a dos goles, tras el cabezazo genial de Casemiro que alivió la inquietud y la tensión en el estadio y supo a gloria por más que el partido no se ganó.

Dijo Zidane al término del encuentro que el Madrid jugó mal durante el primer tiempo y que mejoró mucho en el segundo porque entró en el campo con ‘otra actitud’. O dicho de otra manera espoleado por la derrota que se le venía encima en su propia casa.

Pero no parece que el problema sea de ‘actitud’ sino más bien de estrategia, fuerza y de capacidad de ataque goleador. Al Madrid le siguen haciendo falta delanteros goleadores y sobran centrocampistas para marear el balón. Necesita un Mbappe y algún otro matador del área chica si quiere llegar lejos en la Champions lo que ahora es bien difícil de imaginar.