Sánchez quiere que Errejón le cante una nana

Como Sánchez no duerme porque el ‘coco’ Iglesias le mete miedo y le quita el sueño, como confesó en una entrevista en televisión, ahora resulta que Íñigo Errejón, con su aspecto infantil y mirada miope, le parece un bendito y lo necesita para conciliar el sueño.

Y por eso Pedro ‘el cruel’, y para mortificar a Iglesias, llena de elogios a Íñigo al que anima a presentarse a las elecciones del 10-N, a ver si rompiendo el electorado de Podemos le quita a Pablo la llave de la investidura y la manía del gobierno de coalición de la izquierda.

En esta batalla, a dentelladas entre estos fieros cocodrilos que son Sánchez e Iglesias, Errejón podría convertirse en el fiel de la balanza de la izquierda pero no solo para quitarle votos a Podemos sino que puede que también para impedir que el PSOE suba lo que ahora espera y lo que está por ver.

De momento la abuela Manuela Carmena no parece por la labor de querer encabezar en Madrid una candidatura electoral. Lo que sí podría hacer el propio Errejón, lanzando en otras provincias a parte de sus compañeros de ‘exilio’ (estos son los únicos exiliados de la política española) y no digamos si hace un acuerdo con Teresa Rodríguez en Andalucía o logra en Barcelona que lo represente Domenech.

Errejón podría incluso, ante el ataque frontal de Sánchez a Podemos, pactar con su examigo del alma y hacer las paces con Iglesias lo que sería una pésima noticia para el PSOE que devolvería a Íñigo a los tiempos pasados de la Universidad en los que echaba azúcar al pan -lo contaba Iglesias- para que pareciera un bollo.

Lejos queda ya aquella ‘romántica’ campaña electoral de Podemos en 2016 que dirigió Errejón con muchos corazoncitos y un catálogo de IKEA, y que le salió más bien regular porque no consiguió dar el ‘sorpasso’ al PSOE.

Pero han pasado más de tres años desde entonces, y muchas peleas en el interior de Podemos y parece imposible mirar hacia atrás. E Iglesias, que es quien mejor que nadie conoce a Errejón, declaró en la entrevista de marras del insomnio de Sánchez, que Errejón acabará en la política nacional. Y dio una idea que teme como a un nublado cuando añadió: ‘y puede que en las filas del PSOE’.

Y eso es lo que más le gustaría a Sánchez, para que Errejón le cante una nana y él por fin pueda dormir y descansar en su colchón presidencial.