El regreso de Errejón

Como las desgracias nunca vienen solas, ahora a Pablo Iglesias se le aparece en el horizonte electoral del 10 de noviembre el fantasma de Íñigo Errejón y de todos los fundadores de Podemos (Pascual, Alegre, Bescansa, Sánchez, Maestre, etc) que el propio Iglesias fulminó en los últimos años para hacerse con el control absoluto de Unidas Podemos.

Errejón, actual diputado de la Asamblea de Madrid por el partido ‘Mas Madrid’, que fundó con Manuela Carmena para concurrir el 26-M a las elecciones autonómicas y municipales de la capital de España, está meditando presentar candidatos a las elecciones generales del 10 de noviembre en la circunscripción de Madrid.

Siguiendo Errejón el impulso de varios de los dirigentes que le acompañaron en su ‘destierro’ de Podemos y los resultados de algunas de las encuestas que afirman que Errejón goza de buena imagen y podría obtener un buen resultado.

Pero sobre todo esta ‘tercera vía’ en la izquierda nacional que representa Errejón lo que si podría tener a su favor es a un amplio sector de votantes de Podemos y PSOE que se sienten defraudados por el fracaso de los pactos de investidura que Iglesias y Sánchez fueron incapaces de llevar a cabo, en torno a un gobierno de coalición el 25 de julio pasado. Un fiasco donde Pablo Iglesias tiene la mayor responsabilidad al rechazar la última oferta que le hizo Pedro Sánchez.

Ya en marzo 2016, Errejón y otros dirigentes de Podemos se mostraron favorables a facilitar, frente a la opción de Mariano Rajoy, la investidura de Sánchez tras su acuerdo con Albert Rivera. Pero Iglesias se opuso con un duro alegato contra el PSOE y ello le costó la cabeza al entonces responsable de la Organización de UP, Sergio Pascual.

Y fue a partir de ahí y tras el fracaso del ‘sorpasso’ que Iglesias quiso dar a Sánchez en los comicios generales de junio de 2016 cuando se inició la ruptura entre Iglesias y Errejón. La que se culminó en la Asamblea Vistaalegre II, donde ambos se presentaron en candidaturas separadas y donde ganó Iglesias, pero Errejón logró un 33 % de los votos.

Un alto porcentaje que Iglesias consideró una amenaza y por ello y en aras de su ‘centralismo democrático’ (comunista) que practica en su hacer político decidió depurar a Errejón y a sus mas cercanos colaboradores.

Y, finalmente, provocar la marcha de Errejón hacia ‘Mas Madrid’, el partido que Carmena y Errejón fundaron en la capital. El que, al trocear la izquierda madrileña en tres opciones, le permitió al PP, con la ayuda de Cs y Vox recuperar el poder en el Consistorio y renovarlo en la Comunidad de Madrid.

Errejón se está pensando saltar a la política nacional el 10-N, pero su compañera Manuela Carmena se resiste a ello, mientras que otros destacados seguidores de Errejón le piden que espere atrincherado en la Asamblea de Madrid para ver qué pasa con Podemos a nivel nacional. Porque, si se confirma un notable retroceso de Podemos en los resultados electoral del 10-N con responsabilidad directa de Pablo Iglesias, ese si que podría ser el momento para que Íñigo Errejón inicie el regreso a la política nacional.