Pierde el Madrid y reaparece Rajoy

Pierde el Real Madrid en París con el PSG (3-0) y empata el Atlético Madrid en su casa con la Juventus (2-2), ‘¡porco gobernó!’ que dirían los italianos. El fútbol de la Champions ha regresado con mucha fuerza en España y ayer con derrota y empate de los equipos madrileños.

Veníamos de la victoria de Nadal en USA y del oro en el Mundial del Basket en Pekin y doble pinchazo (el martes el Valencia ganó en Londres al Chelsea y el Barça empató por los pelos en Dormund) y de pronto un par de batacazos de los equipos madrileños, aunque el empate colchonero remontando un 0-2 de la Juve le supo a gloria al Atlético.

Justamente ahora que Meritxell Batet acababa de anunciar el cierre de la legislatura y cuando Pablo Casado se nos fue a comer con Mariano Rajoy, porque lo de cenar era imposible dado que al ex presidente del Gobierno y del PP le esperaba una noche de puro y fútbol ante el televisor.

Como a muchos españoles que están hartos -‘hasta los bemoles’- como dice el Rufián- de la política y los políticos y que se preparan para apuntarse el próximo 10 de noviembre al gran partido de la abstención, que trae de los nervios a los hacedores de las encuestas.

El Real Madrid del regresado Zinedine Zidane no funciona. Es verdad que tiene a muchos jugadores lesionados pero también anda con la enfermería llena el PSG y sin su tridente de lujo, Neymar, Cavani y Mbappe.

Y mire usted por dónde ha sido el exmadridista Di María, ‘el Fideo’, quien se arrancó con dos espectaculares goles a Courtois, que estaba cogiendo moscas cuando el argentino lo fusiló con el balón, mientras que su ex buen compañero blanco, Keylor Navas, mantenía a cero la puerta del PSG.

Este Real Madrid no camina ni juega al fútbol como antes y ha empezado la Liga y la Champions con muy mal pie. Y, justicia poética, ahora resulta que la estrella del Madrid es el galés Gareth Bale, al que Zidane tenía castigado en el banquillo y que Florentino quería vender.

El PSG bailó al Madrid en un partido donde los de Zidane no daban pie con bola en el centro de campo ni en la defensa, sin Sergio Ramos el capitán. Pero sobre todo sin controlar el balón ni presionar a un PSG que atacaba por oleadas y con gran inspiración.

Y algo parecido hizo la Juventus de Cristiano en el Wanda madrileño donde empezó ganando por 0-2 al Atlético, pero los esforzados espartanos de Simeone se batieron el cobre a balón parado y consiguieron empatar en su casa al equipo italiano que el pasado año los eliminó de esta competición.

La política mal y el fútbol madrileño a juego en una Champions que acaba de comenzar y donde los españoles tienen puestas sus esperanzas mientras, a cara de perro, los partidos políticos nacionales arrancan sus motores con vistas a la inminente campaña electoral.