El liderazgo de Pablo Casado no está seguro

Pablo Casado y su equipo directivo están encantados con la repetición electoral porque piensan que Cs y Vox se van a dar un sonoro batacazo en la noche del 10-N, lo que le permitiría al PP mejorar sus resultados del 28-A en una veintena de escaños, dejar muy tocado a Albert Rivera y a Cs fuera de sus aspiraciones de superar al PP en el liderazgo de la oposición.

Pero que se cuide y mucho Pablo Casado del resultado electoral del 10-N, porque si vuelve a sufrir otra importante derrota electoral, aunque recupere algunos diputados, sumará una segunda derrota y su liderazgo perderá fuerza y credibilidad.

Por lo que si la mejora del PP es escasa entonces Casado recibirá duras críticas de ex ministros y ex dirigentes del PP de los tiempos de Mariano Rajoy, a los que Casado ha maltratado y ha marginado y que esperan su momento para reaparecer.

El grupo de los disidentes ‘durmientes’ del PP (Santamaría, Mendez Vigo, Bañez, Arenas, Montoro, Catalá, Margallo, Pastor, etc) que se reúnen por grupos en privado cada cierto tiempo cuenta, en el ‘campo abierto’, con el apoyo de los líderes del PP en Andalucía, Juanma Moreno, País Vasco, Alfonso Alonso, y Galicia, Alberto Núñez Feijoó quien aparece como el jefe de la disidencia y la posible alternativa a Casado.

Y no solo en el liderazgo político, sino también como una opción ideológica más centrada y moderada frente a las políticas y los discursos más ultra conservadores de Pablo Casado. Los que inspira José María Aznar y jalea Cayetana Álvarez de Toledo desde la jefatura del grupo parlamentario.

El sitial desde donde Cayetana protagonizó un incidente contra el PP vasco que lidera Alfonso Alonso, acusándolos de ‘tibieza’ frente al nacionalismo, lo que provocó una dura respuesta de Borja Semper y la mediación de Casado que se posicionó -al menos en público- del lado de Alonso y Semper lo que ha dejado a la tal Cayetana en un pésimo lugar.

Y es grave que todo esto ocurra en vísperas electorales. Con un Feijóo que le pide a Casado que proponga a Pedro Sánchez una ‘gran coalición’ del PP con el PSOE (munición para Rivera contra el PP), mientras Cayetana aboga por un discurso de ultra derecha en pos de la cercanía con Vox.

Cuidado, pues, con las elecciones del 10-N y el fantasma de la abstención no vaya a ser que los favoritos en potencia que anuncian las encuestas se lleven alguna sorpresa y ello produzca revuelos en sus partidos políticos. Como, por ejemplo, podría ocurrir en el PP donde el liderazgo de Pablo Casado está por consolidar y por rehacer tras el fiasco electoral del 28 de abril, que ahora espera remontar.