Arde el Planeta

La Nasa acaba de publicar unas tremendas imágenes sobre los incendios que están destruyendo la vegetación en África Central y que afectan a Angola, Zambia y la República Democrática del Congo.

Incendios que según la Agencia Espacial son más graves que los de la Amazonia de Brasil. Lo que que confirma una gran catástrofe ecológica de deforestación planetaria en ambos continentes. Y a no perder de vista los grandes incendios recientes en la Siberia de Rusia, o los habituales en la California de los EE.UU.

Y todo ello generalmente por causa de la subida de las temperaturas y de la sequía que en varias zonas del mundo favorecen los destrozos del fuego.

Desde el pasado 21 de agosto en Angola se han producido 7.000 incendios y 3.359 en la República Democrática del Congo. Lo que da una idea de la gravedad de la situación. A la que se añade la subida de temperaturas en el Planeta Tierra, el creciente deshielo de los Polos y la subida del nivel del mar.

Lo que a su vez provoca huracanes y tormentas de gran envergadura como las que hemos sufrido y visto en los últimos días en España. Y lo que obliga a los gobiernos nacionales -como el de Brasil, que hasta hace poco no hizo nada importante para combatir los fuegos del Amazonia- a reaccionar, y a las organizaciones internacionales como la ONU o la Unión Europea a tomar medidas urgentes para salvar el Planeta y luchar contra el cambio climático.

Y todavía hay gobiernos, como el de Donald Trump en USA, que ponen en duda el cambio climático (en España lo negaba Aznar y ahora Abascal desde Vox) y se mantienen en esa ceguera demencial, al tiempo que lo califican como un posicionamiento ideológico de partidos de la izquierda.

El presidente de Francia Emmanuel Macron censuró al brasileño Bolsonaro por su pasividad frente a los incendios de la Amazonia durante la reciente cumbre del G-7 en Biarritz. Y la pequeña sueca Greta Thumberg viaja ahora en barco (para no utilizar aviones) a los EE.UU. donde iniciará una campaña en defensa del clima.

Pero todo eso está resultando insuficiente y además de políticas y dinero en defensa del Planeta hace falta apoyo científico y tecnológico. Por ejemplo para producir lluvia en las zonas desérticas y de sequía, y también para la producción de alimentos, luchar contra el hambre e impedir que ardan los bosques y las praderas.

Y si los políticos no reaccionan con la contundencia que reclama esta crisis del clima, son los ciudadanos (de todas las edades y países) los que de una manera masiva se deben movilizar, tras los pequeños pasos de Greta que se ha convertido a su corta edad en una líder internacional.