Sánchez espera la reacción de Iglesias a la sentencia del ‘procés’

La actuación de Podemos contra la cumbre del G-7 de Biarritz y sus duras críticas a las decisiones del Gobierno del PSOE sobre la crisis del ‘Open Arms’, muestran que la cohabitación de Podemos y PSOE en un gobierno de coalición es casi imposible, por más que Iglesias prometa ‘lealtad’ a Sánchez en el Ejecutivo mientras no cesan de criticar sus políticas y sus decisiones.

Pero hay algo de mayor calado e importancia como es la cuestión catalana que el PSOE califica de asunto de Estado y donde Iglesias no ha rectificado su afirmación de que ‘en España hay presos y exiliados políticos’. Lo que es como afirmar que en nuestro país no hay Estado de Derecho y por lo tanto que España no es una democracia.

Y mientras Iglesias no rectifique en público estas falsas acusaciones está claro que Podemos no puede sentarse en el Gobierno de España. Y como muestra de todo ello lo veremos en la actitud que adopte Podemos en el momento que se haga pública la sentencia del Tribunal Supremo -que está al llegar- y que se espera dura y condenatoria de los golpistas.

Y ¿que hará y dirá Iglesias cuando se conozca la sentencia? Pues veremos, pero si considera que los procesados y en prisión preventiva son ‘presos políticos’ y los prófugos de la Justicia son ‘exiliados políticos’, Iglesias no tendrá más remedio que calificar la se potencia de ‘política y represiva’ del independentismo catalán. Y acto seguido exigirá a Sánchez que indulte a los golpistas.

Y en ese momento Podemos habrá roto todos los puentes con la legalidad y la democracia española, porque el Gobierno de Sánchez acatará y respetará la sentencia del Supremo. Y no podrá conformarse con ministros podemitas ‘mudos’ para no tener que acatar la sentencia mientras Iglesias desde fuera del Gobierno la crítica y pide los indultos para los golpistas.

De ahí que la actitud de Iglesias y de sus compañeros catalanes ante la sentencia del Tribunal Supremo puede ser una cuestión fundamental que ponga punto final a la relación del PSOE con Podemos.

Y no solo ante el pretendido, por Podemos, gobierno de coalición sino incluso ante la otra posibilidad de un Gobierno en solitario del PSOE ‘a la portuguesa’, porque eso convertiría a Sánchez en rehén de Podemos y ERC Y además da la impresión de que Sánchez ya tiene decidida la repetición electoral del 10-N.

Y puede incluso que en su aparición final en la cumbre del G-7 de Biarritz más de un dirigente político, empezando con Macron, le haya dicho a Pedro Sánchez que no puede sentar a los comunistas de Podemos en el Gobierno de España. Sobre todo si pretende figurar entre los líderes europeos que, una vez se acabe el Brexit, van a gobernar con Francia y Alemania el timón de la UE en la escena europea e internacional.