Crisis y elecciones en Italia, España y Reino Unido

El primer ministro de Italia Giuseppe Conte presentará este martes su dimisión al Presidente de la República Sergio Mattarella confirmando así la crisis de Gobierno provocada por su ministro de Interior Matteo Salvini que pretende una repetición electoral.

Que es lo mismo que parece buscar Pedro Sánchez porque acaba de decir ‘no’ a la propuesta de Pablo Iglesias de reconducir el Gobierno de coalición de Podemos con el PSOE, que naufragó en la investidura del pasado 25 de julio.

Dos repeticiones electorales en Italia y España a las que se podría sumar una tercera en el Reino Unido, si el Parlamento le retira la confianza a Boris Johnson quien no cesa de disparatar y amenazar a la UE de cara a la fecha del 31 de octubre prevista para el Brexit.

Los tres posibles procesos electorales se pueden reconducir con nuevos pactos políticos y parlamentarios si, por ejemplo, en Italia el Movimiento 5 Estrellas llega a un acuerdo con el Partido Democrático de Matteo Renzi, para cerrarle la puerta electoral a Matteo Salvini.

También se pueden evitar las elecciones en España si Iglesias acepta la propuesta de Sánchez de un Gobierno solitario del PSOE como el de Portugal.

Más difícil parece parece la situación del Reino Unido donde un enloquecido Boris Johnson, que puede llevar a su país y al UE al caos, se mantiene en el empeño de un Brexit duro y sin acuerdo, lo que acabaría provocando nuevas elecciones en Gran Bretaña.

Al fondo de la triple tormenta de inestabilidad europea aparecen los partidos populistas de Iglesias en España, Salvini y Grillo en Italia y del eurófobo británico Farage que ha envenenado al Partido Conservador y a su actual líder Johnson, que no sabe que hacer con el Brexit ni por donde tirar frente la firmeza de la UE que se niega a renegociar.

Los seguidores y votantes de los partidos populistas (en Argentina regresa el peronismo) son expertos en destruir la convivencia política paro no tienen soluciones para gestionar la vida pública ni para garantizar la estabilidad de un país.

Pero la fiebre populista, al menos en Europa, todavía no ha tocado fondo ni se ha encontrado de bruces con la cruda realidad que es lo que está a punto de ocurrir en Gran Bretaña si finalmente los ingleses acaban pagando el alto precio del Brexit duro que tanto desaconsejó sin éxito Teresa May, la tenaz.