El Supremo puede publicar este agosto la sentencia del golpe catalán

Si las deliberaciones del Tribunal, que ha juzgado a los autores del golpe de Estado catalán, están concluidas y si existe un acuerdo unánime sobre el fallo por parte de los magistrados, la sentencia del Tribunal Supremo podría, según algunas fuentes, hacerse pública en los próximos días y antes de que acabe el presente mes de agosto.

Lo que tendría sentido porque hay presos preventivos que necesitan que se aclare cuando antes su situación (los ‘Jordis’ cumplirán a primeros del mes de octubre dos años en prisión), y para evitar la posible contaminación de la sentencia con el esperado y caliente otoño político catalán.

Y también para evitar una coincidencia con la segunda y última oportunidad de la investidura de Pedro Sánchez que, en caso de contar con los apoyos suficientes para que triunfe, deberá celebrarse antes del próximo día 23 de septiembre. De lo contrario habría repetición de las elecciones generales el próximo 10 de noviembre.

Veremos qué decide el Tribunal Supremo sobre el calendario de publicación del fallo de su decisión pero no sería de extrañar que, en contra de lo que se ha especulado en las últimas semanas, la sentencia se conozca antes de lo esperado y en el presente mes de agosto.

Y en ese caso, y en la certeza de que el veredicto será condenatorio, aunque quedará por ver los delitos y las penas que se imputan a los procesados, la sentencia tendrá un indiscutible impacto en Cataluña, en primer lugar, y por supuesto en toda España.

Y a buen seguro que abrirá el debate sobre los posibles indultos que el Gobierno de Pedro Sánchez (ahora en funciones) podría otorgar a los que resulten condenados, aunque ya veríamos el cómo y el cuando, porque seguimos a la espera del último debate y votación de investidura o de la posible repetición electoral.

Desde luego si la sentencia aparece a finales de agosto ello pondría fin al lamentable letargo vacacional de nuestros gobernantes y dirigentes de la política que parecen ajenos a los desafíos que nos anuncia este otoño preocupante, sobre todo si seguimos sin Gobierno y sin estabilidad.