Argentina regresa al tango peronista

Noche de tango y pasión en las elecciones primarias de Argentina donde el peronista Alberto Fernández se alzó con el 47% de los votos frente al actual presidente Mauricio Macri (32 %) al que aventajó en 15 puntos, provocando gran sorpresa y revuelo nacional e internacional, con devaluación del Peso argentino en un 30 % frente al dólar, y hundimiento de empresas argentinas en la Bolsa de Nueva York.

Argentina vuelve al populismo peronista de la mano de Alberto Fernández, el que fuera él todopoderoso jefe de Gabinete de los Kirchner y que lleva en su candidatura como su número dos a Cristina Fernández de Kirchner. Todo un vuelco político y económico y social que parece avalado por la penuria de la crisis económica y social que sufre este gran país americano y tan querido en España.

Macri había sentado las bases de la recuperación económica negociando un préstamo de 57.000 millones de dólares en duras condiciones (al 60 %) con el FMI. Las que ahora que el candidato Fernández aspirante a la presidencia asegura que renegociará con el FMI, pero todo apunta que no lo conseguirá porque el Peso, la deuda y la economía argentina irán a peor.

Además el populismo, o nacional peronismo argentino en este caso, no son amigos de los inversores internacionales a los que espantan por el temor al descontrol presupuestario, despilfarro del gasto y decisiones desesperadas como las nacionalizaciones y las devaluaciones en cadena.

Horas antes del triunfo pre electoral de Alberto Fernández un dólar valía 45 pesos, pocas horas después alcanzaba la cota de los 60 pesos, y esa foto instantánea y elocuente es la que exhibirá Macri en los próximos dos meses hasta las elecciones presidenciales de octubre. En las que Fernández puede ganar en primera vuelta si supera, como ahora, el 45 % de los votos.

Lo ocurrido ahora con el populismo argentino recuerda lo pasado en Grecia con el gobierno, ahora desaparecido de Alexis Tsipras, y anuncia tensiones en Italia si el populista Salvini asume el poder y en España en el caso de que Podemos entre en el Gobierno de Sánchez.

Los populismos extremos están reñidos con las reglas cartesianas de las primeras economías del mundo y sus sistemas financieros y comerciales. Y de ellos huye con facilidad y suma rapidez el dinero en busca de refugios más seguros y rentables. De ahí que en el caso argentino la esperanza del peronista Fernández pueda ser para su economía peor que la enfermedad. Y aunque que eso no sea muy justo es lo que marca la cruda realidad.