Iglesias, ‘el morito no está muerto’

La lanzada en el costado del Pablo Iglesias que le atizó Pedro Sánchez en el último suspiro de la investidura y minutos antes de la votación, dejó muy mal herido al líder de Podemos pero ‘el morito no está muerto’. Y, pasado el susto, Iglesias ha vuelto a la carga con su empeño de Gobierno de coalición.

Digan lo que digan desde IU o desde el sector ‘anticapitalista’ de Podemos, porque es Pablo Iglesias y no Alberto Garzón o Teresa Rodríguez, quien tiene la sartén por el mango del grupo parlamentario de Podemos. Que es el que decide si hay o no investidura para Sánchez, o si vamos a una repetición de las elecciones.

Porque mucho se ha precipitado la vicepresidenta Carmen Calvo diciendo que el Gobierno de coalición estaba muerto por culpa de Podemos, y que por lo tanto había que explorar ‘otras vías’.

Pero Calvo, que no quería perder la Igualdad de entre sus competencias en beneficio de Irene Montero, llevó muy mal la negociación con Echenique, de la misma manera que llevó mal las negociaciones de Pedralbes con Artadi, o con el Vaticano sobre la exhumación de Franco.

Como habrá nuevas rondas negociadoras, antes del salto al vacío para la repetición electoral, mejor sería que en la próxima ocasión Iván Redondo figure al frente del equipo negociador del PSOE, para que a Carmen Calvo no le cuelen como poco otro ‘relator’.

‘El morito no está muerto’ ni mucho menos. Y simplemente le bastaría decir que acepta la última oferta de Sánchez, como lo intentó ‘in extremis’ en el Congreso antes de la votación cuando renunció al Ministerio de Trabajo, para demostrar que quien se cargó la investidura no fue Podemos sino el PSOE.

Cuidado con Iglesias que aún no ha dicho su última palabra. Y que nadie eche al vuelo las campanas pensando que Podemos no va a entrar en el Gobierno de España porque eso todavía está por ver.