BBVA imputado

La tenebrosa herencia que ha dejado tras de sí el expresidente del BBVA Francisco González (FG), tanto económica como reputacional, ha conducido a la imputación penal y judicial del Banco por presuntos delitos de cohecho, corrupción y revelación de secretos. Lo que sin duda afecta a su cotización, accionariado y primeros inversores de la entidad.

Y lo que empieza a preocupar y mucho en el BCE que podría intervenir este banco nombrado otros administradores (y otro jefe de comunicación vista la falta de transparencia informativa y clara complicidad silenciosa con FG del tal Paul Tobin) para conseguir con urgencia una investigación interna, sobre todo ahora que se han detectado maniobras para destruir pruebas.

Importantes delitos, pues, los que imputan a BBVA como ‘persona jurídica’ y los mismos -además de ‘malversación’ o apropiación de fondos del Banco en beneficio de la banda criminal del Comisario Villarejo- por los que debería ser imputado el propio Francisco González, dada su condición de único gran ejecutivo (solo él mandaba de verdad en el Banco) en el tiempo en el que se desarrollaron los hechos delictivos que ahora se investigan.

Un FG que dirigía BBVA de manera solitaria y autoritaria como bien lo saben todos los que trabajaron con él. Empezando por sus Consejeros Delegados, Goirigolzarri, Cano y Torres. Y todo ello, aunque no exista nexo documental, debe conducir a la relación de FG con la banda de Villarejo, por más que el banquero se esconda detrás del responsable de seguridad del Banco, Julio Corrochano.

Otro personaje de enjundia que era el directo guardián de FG, ex comisario como Villarejo y seguramente conocedor de la delictiva trama de espionaje a decenas de personas para bloquear el intento, luego fallido, de la empresa Sacyr de entrar con fuerza en el accionariado del Banco.

Sería asombroso que el siniestro FG no fuera imputado y llamado a declarar en los próximos días o semanas. Como tampoco sería de extrañar que el actual presidente de BBVA, Carlos Torres, también se viera afectado en este proceso. Entre otras cosas porque los últimos pagos que el Banco hizo a Villarejo y la suculenta indemnización que se llevó Corrochano se hicieron cuando el citado Carlos Torres ya era Consejero Delegado de BBVA.

Es la primera vez que un gran banco español como es BBVA se haya visto imputado como ‘persona jurídica’ y pueda acabar sentado en el banquillo en compañía de los jefes de una banda criminal. Y esperemos que también en la compañía de ese siniestro y mal encarado personaje que siempre ha sido el tal FG. Y que veremos cuando y donde acaba en su esperada y adinerada jubilación (de más de 80 millones de euros) que imaginamos que BBVA se la retirará.