Podemos al margen de las instituciones

Hace días que llevamos diciendo que un partido como Podemos, que afirma que en España no existe el Estado de Derecho porque en el país hay presos y exiliados políticos no puede estar sentado en el Consejo de Ministros de España. Y eso mismo es lo que ayer dijo Sánchez para vetar la presencia de Iglesias y de Podemos en el Gobierno.

Podemos no es un partido democrático sino autocrático, donde sólo manda Iglesias como lo hemos visto en sus recientes purgas. Además no defiende la Democracia, ni la separación de poderes porque preconiza el control de los jueces y fiscales desde el Gobierno, de los medios de comunicación y de la propiedad privada. Salvo el chalet de Galapagar de Iglesias y Montero en cuya piscina se ahogó el discurso de los progresistas frente a ‘la casta’.

Además, Podemos es un partido populista y antieuropeo y avala regímenes dictatoriales y represivos como el de Nicolás Maduro en Venezuela. Y, peor aún, Podemos está en contra de la unidad de España y apoya con descaro a los golpistas catalanes y su pretendida autodeterminación.

La misma que ha centrifugado a Podemos en Madrid, Galicia, Andalucía y Cataluña y tiene el partido bajo mínimos. Y con todos estos mimbres cree Iglesias que podrá entrar en el Gobierno de España firmando un papelito en el que le promete a Sánchez ‘lealtad’.

Podemos ha dilapidado el mensaje y la herencia del 15-M para montar un sistema autocrático y ‘matrimonial’ -aunque no estén casados- de poder en beneficio de Pablo Iglesias e Irene Montero y al estilo de los Ceaucescu de Rumania, los Perón y los Kirchner de Argentina o los Ortega de Nicaragua.

Y todas estas tropelías, que ellos decían ser de Izquierda -y de las que aún no se ha distanciado Íñigo Errejón- son las que ahora dejan a Iglesias y a Podemos en la marginalidad institucional por más que prometan por escrito, renunciando a sus principios y programas, renunciar a todo ello de la noche a la mañana y prometiendo a Sánchez la máxima lealtad.

Y lo malo es no sólo que Sánchez no los deja entrar en el Gobierno, lo peor es que mientras no cambien mucho el partido y sus líderes es que Podemos nunca jamas entrarán en un gobierno de España. Iglesias lo sabe e intenta a la desesperada convencer a Pedro Sánchez porque cree que se le escapa su única y última oportunidad.