Iglesias ofrece ‘lealtad’ a Sánchez pero no a España

Llevamos semanas escuchando decir a dirigentes del PSOE y a ministros del Gobierno de Pedro Sánchez que Pablo Iglesias no se puede sentar en el Consejo de Ministros del Gobierno de España porque no es de fiar. Y porque se pueden producir en el seno del Gobierno serias discrepancias sobre el conflicto catalán donde UP mantiene posiciones favorables al soberanismo y al secesionismo catalán.

Las que podrían dar la imagen de un Gobierno dividido a propósito de la sentencia del juicio del golpe de Estado catalán, de los posibles indultos, sobre el derecho de autodeterminación que defiende Podemos y sobre la muy grave afirmación de Iglesias de que ‘en España hay presos y exiliados políticos’, en referencia a Puigdemont y Junqueras, entre otros.

Una afirmación que Iglesias debe rectificar si se quiere sentar en el Consejo de Ministros porque un ministro de España no puede negar con semejantes palabras que España sea un Estado de Derecho.

Ahora, desde Podemos se le dice a Sánchez que ellos serán leales en todas las cuestiones de Estado. Pero eso es insuficiente porque al día de hoy los dirigentes de Podemos mantienen posiciones contrarias a la legalidad y a la Constitución y una estrecha colaboración con Bildu, mientras demonizan los pactos de la derecha con Vox. Y si no rectifican públicamente todo esto no podrán, o no deberían, sentarse en el Consejo de Ministros.

Lo de prometer ‘lealtad’ no es suficiente mientras Iglesias no reconozca y acate la legalidad. Pero si insiste en apoyar la autodeterminación para Cataluña (y todas las autonomías españolas) y mantiene que en España hay presos y exiliados políticos, Iglesias y Podemos se declaran en contra de la legalidad y en total discrepancia con el PSOE.

Y en esas circunstancias Podemos no puede estar en el Gobierno. Y no solo por lo que puedan hacer cuando estén dentro, sino por lo que dicen y hacen ahora cuando todavía no han podido entrar.

Y a no olvidar lo que dijeron sobre el control de la Justicia y los medios de comunicación, así como otros disparates que dejan en evidencia su escaso compromiso con las libertades y la democracia. En realidad Podemos sigue siendo un partido comunista, más moderno pero sin democracia interna y sin pasión por la democracia, la legalidad y la libertad tal y como nosotros la entendemos en Europa.

Ellos siguen en ‘el centralismo democrático’ y eso, en la España de hoy, les impide gobernar. Salvo que ganen la selecciones. Su grave error ha sido pactar con los nacionalistas, algo impropio de la izquierda internacionalista, a lo que han añadido su descarado sostén en favor del golpismo catalán. Y eso, que tampoco es de izquierdas, los deja en la marginalidad.

E Iglesias sabe que esta situación en la que se encuentra es y será su última y única oportunidad de llegar al Gobierno. Y si no lo consigue ahora nunca más lo podrá lograr porque Podemos perderá apoyo electoral y regresará al nivel del viejo PCE. Y transmitiendo el mensaje de que la izquierda populista y radical en España nunca podrá gobernar. Mordieron la manzana podrida del nacionalismo y soberanismo catalán y ese error para ellos ha resultado letal.