Trump pacta con China y le dice a Sánchez: ‘siéntate ahí’

Pedro Sánchez se ha ido (con Begoña) a Japón, huyendo de las presiones de Pablo Iglesias que quiere ser ministro, y aprovechando la celebración de la reunión del G-20 en Osaka, donde Donald Trump y Xi Jinping se han dado una nueva tregua en la guerra comercial y tecnológica que mantienen abierta ambos países, lo que resultó un pacto esperanzador para un acuerdo final entre USA y China. 

Y el mejor resultado de las reuniones de Osaka donde también se anunció el importante acuerdo de la UE y Mercosur que pone en marcha una gran zona de libre cambio comercial, que sin duda beneficia a España. Si también se logra un importante acuerdo sobre el cambio climático la reunión japonesa de Osaka habrá sido un éxito. 

Una Cumbre donde la anécdota española llegó cuando Pedro Sánchez saludó al presidente Donald Trump y este, señalando al español su puesto en la mesa redonda del G-20 le dijo: ‘tú, siéntate ahí’. Y Sánchez esbozo una forzada sonrisa y se sentó.   

El americano fue la estrella de Osaka y en las últimas horas estuvo mucho más simpático y colaborador. A Putin le le espetó: ‘no te entrometas en las elecciones americanas’. Y también se esforzó en compensar con elogios a todos a los que el día anterior había descalificado como la canciller Merkel, el líder de India y el anfitrión Japonés. 

A los jefes de delegación del G-20 los japoneses, como se suele hacer en este tipo de Cumbres, les entregaron un Ping para que se deben poner en un lugar visible de su vestimenta para ser identificados por los servicios de seguridad de la Cumbre. Pues bien, el único que no se puso el Ping en la solapa fue Trump, que lleva la bandera americana y no quiere ni necesita nada más. 

Trump es la estrella de la cumbre y sus andanzas por Japón inundan todos los servicios informativos de las grandes cadenas de la televisión en USA. En las que, por otra parte, los aspirantes demócratas a la presidencia de los EE.UU. debaten en sus primarias y donde el jueves Joe Biden, que partía como favorito, se ha llevado un serio varapalo de la senadora Kamala Harris. 

Pero el plato fuerte de la cumbre era la entrevista de Trump con el presidente chino Xi Jinping que afortunadamente ha terminado bien aunque todavía no han llegado al acuerdo final. Pero todo apunta a que eso es posible porque en caso contrario y de guerra tecnológica y comercial los dos tienen mucho que perder. Y sobre todo Trump que está en campaña electoral. Y que tiene en la buena marcha de la economía americana su mejor baza para ganar.