Luis Garicano es culpable de la crisis de Cs

Luis Garicano, eurodiputado de Cs y responsable de la política económica del partido, es el culpable de la crisis de Ciudadanos y autor de las intrigas para empujar a Albert Rivera a un pacto con Pedro Sánchez. Una coalición donde imaginamos que Garicano se ve de ministro con las bendiciones de los poderes económicos españoles que él (que es la verdadera derecha de Cs) frecuenta, así como al entorno de Macron en el ámbito liberal europeo.

Así quedó claro en la votación de la Ejecutiva de Cs de ayer donde la gran mayoría del partido el 77 % votó en contra de un pacto con Sánchez que defendía Garicano tras la dimisión de aliado y su adjunto Toni Roldán.

Roldán diputado portavoz económico de Cs y brazo derecho de Garicano que deja su escaño y el partido después de descalificar a Cs y a Rivera a los que acusó, sin decir verdad, de convertir Cs en un partido de derechas y dañar gravemente a España (sic), por no apoyar la investidura de Sanchez quien desde luego no es España.

Un Sánchez al que ni Garicano ni Roldán han hecho la menor alusión muy a pesar de sus pactos con los populistas de Podemos y con los golpistas y separatistas vascos y catalanes. Lo que a estos dos personajes y también al charlatán de Nart (otro que dejó la Ejecutiva de Cs pero que no suelta, como Garicano, el escaño europeo) no les preocupa.

Como tampoco les inquietan los indultos que Sánchez prepara para todos los golpistas que resulten condenados en la sentencia del Tribunal Supremo.

Aunque lo más grave de todo ello es que Garicano y su clan, al que se han sumado Francés Carreras y Arcadi Espada, aún sabiendo que Rivera nunca iba a facilitar la investidura de Sánchez, han decidido hacer daño a Cs con esta crisis para que el partido resulte perjudicado en la repetición electoral que se anuncia imparable.

Porque Pablo Iglesias insiste en ser ministro y Sanchez le ha dicho que no. Y con Rivera y Casado Sanchez ya sabe que tampoco tiene nada que hacer.

Pero se van a equivocar los traidores de Cs porque lo que de verdad dañaría las expectativas electorales de Rivera, en beneficio del PP, sería el meterse en la trampa de Sanchez. El que quiere a los de Cs para ‘usar y tirar’ porque en el caso de que Rivera apoyara a Sánchez en la investidura poco después Sánchez adelantaría las elecciones dejando a Cs en la ruinosa situación de ‘cornudos y apaleados’.

Es verdad que Rivera ha cometido errores -y en esta situación debería dar la cara en vez de esconderse detrás de Arrimadas- en los últimos meses pero en su negativa a apoyar la investidura de Pedro Sánchez Rivera acierta de pleno porque el currículum reciente de Sánchez -como bien lo explica Inés Arrimadas- de maniobras al servicio del golpismo y del soberanismo Vasco y catalán es enorme y eso sí que es y será dañar gravemente a España.

Una España que no daña la coherente posición de Cs, que fue avalada por sus votantes en las urnas del 28-A. Lo que Garicano y su adjunto Roldán -que apoyaron la estrategia de los pactos de Cs- ahora ocultan y olvidan al servicio de un Pedro Sánchez y de unos poderes económicos que tarde o temprano -ellos pensarán- los resarcirán y los colocarán.