Sánchez rechaza a Iglesias y ‘compra’ a PNV y Bildu

Ya es oficial, Sánchez no quiere a Iglesias en el Gobierno, pero confía en que Podemos acepte cargos de segundo y tercer nivel del Ejecutivo y le facilite la investidura, a la que Sánchez sumó ayer 6 escaños del PNV y 4 de Bildu tras entregarles la Mesa del Parlamento de Navarra. Y con la promesa de los indultos, el Presidente en funciones espera sumar los 13 escaños de ERC. Y así, ‘tacita a tacita’ y a la espera de la rendición de Iglesias la investidura se empieza a dibujar.

De momento Iglesias calla y medita. Sabe que o se rinde y renuncia a ser Ministro o habrá elecciones anticipadas en las que el PSOE aspira mejorar a consta de UP y Cs, y que todo esto ocurre en plena crisis de su partido. Pero esta puede ser la última oportunidad de Iglesias de llegar al Gobierno. De manera que veremos lo que decide: o rendición o batalla electoral.

Mientras tanto en esta España de Sánchez pasan cosas lamentables. La familia de una niña de 10 años ha presentado una denuncia en Tarrasa ante los Mossos de Escuadra contra la profesora de un colegio catalán, en el que se agredió a la pequeña por haber dibujado la bandera de España en el álbum de fin de curso del colegio con el título de ‘Viva España’.

Este grave incidente se encuentra bajo investigación, según fuentes de la Generalitat, sin que la Fiscalía del Estado y el Gobierno en funciones de Pedro Sánchez, empezando por la ministra Celáa de Educación, se hayan personado en Tarrasa y adoptado algún tipo de iniciativa para esclarecer los hechos, que nos parecen de la mayor gravedad -por lo ocurrido y lo que significan- y exigir las responsabilidades pertinentes a quien corresponda.

Esta infamia, que prueba la violencia y el odio que genera él nacionalismo catalán, ocurre cuando Pedro Sánchez a través del PSOE navarro permitió que el PNV (Geroa Bai) se haga con el control del Parlamento de Navarra, y siente a Bildu en la mesa de la Cámara.

Estas son solo unas oscuras pinceladas de la actualidad y de lo que ocurre en la España que Pedro Sánchez preside (en funciones), mientras todavía les pide a Cs y PP que le faciliten la investidura para seguir destrozando, a su manera, el país en Cataluña y el País Vasco.

Todo ello con el objetivo de que PNV, Bildu y ERC (que suman 23 escaños) le faciliten a Sánchez la investidura en el caso que Iglesias se ‘rinda’, y por fin acepte investir a Sánchez sin ocupar carteras ministeriales y conformándose con cargos menores del Ejecutivo.

Y todo ello mientras asistimos al espectáculo de los desencuentros de PP, Cs y Vox en Madrid con su escalada de agravios mutuos y mientras el inefable Vals desde Barcelona se dedica a insultar a Cs, a los que debe las dos Concejalías que se ha quedado en ‘propiedad’, tras dar su apoyo a Colau, Podemos y PSC y colaborar en la reaparición de lazo amarillo en la fachada del consistorio catalán.

Malas noticias pues en el quinto aniversario del reinado de Felipe VI, quien ante la desidia interesada de Sánchez, haría bien en ir a Tarrasa a visitar a la niña española herida. Como muy bien hizo en exigir la restitución del orden constitucional en Cataluña, en el que fue el más importante discurso de su reinado el pasado 3 de octubre de 2017.