Del planeta ‘Teagarden B’ a la sequía nacional

Las imágenes de los Polos derritiéndose (y de la sequía en España a la que los políticos no prestan atención) como las que hemos visto ayer en el Ártico empiezan a conmocionar a los habitantes del planeta Tierra.

Y, aunque el deterioro del clima es continuo y su progreso exponencial, los gobernantes de nuestro tiempo siguen priorizando su permanencia en el poder y se olvidan del agotamiento de nuestro planeta Tierra que envejece y sufre grandes perturbaciones, sin que las primeras potencias del mundo se movilicen y reaccionen como debieran y merece esta grave situación.

Así llevamos ya muchos años y hora es que ocurra algo o que se empiecen a buscar soluciones y alternativas. Por ejemplo en otro planeta habitable al que los terrícolas pudieran emigrar.

Algo así como el ‘Teagarden B’ que se ha descubierto desde España, que forma parte de la constelación Aries y orbita en torno a una ‘estrella roja enana’, Teagarden A, más fría que el Sol, que está a unos 12,5 ‘años luz’ de la Tierra y que también tiene en su órbita a otro planeta el ‘Teagarden C’.

Según los científicos ‘Teagarden B’, de un tamaño similar a la Tierra, puede tener agua líquida y posiblemente vida. Y su atmósfera podría ser respirable con temperaturas de entre 0 a 50 grados. Lo que lo convierte en el planeta más parecido y cercano a la Tierra que se ha descubierto hasta ahora.

Los científicos que han descubierto la nueva estrella ‘Teagarden A’ y sus dos planetas B y C, creen que con los nuevos telescopios gigantes se podrán ver pronto fotografías de esos nuevos Planetas, al tiempo que no descartan la posibilidad de que en ese entorno de la Constelación Aries aparezcan otros planetas de similares proporciones y condiciones de habitabilidad.

Esperemos que el conocimiento de los nuevos planetas y sus posibilidades de vida y habitabilidad sea más rápido que el deterioro de nuestro planeta Tierra, porque las generaciones venideras los van a necesitar.

Mientras tanto en España los pantanos vuelven a estar bajo mínimos y sin que el Gobierno haga nada para prevenir esta situación que un día de estos estallará por la creciente desestimación del país. Hacen falta transvases de ríos, más pantanos y grandes depósitos para almacenar el agua de lluvia y de fuertes riadas que inexplicablemente se filtran, se pierden y se van al mar.