Rivera, Valls y Don Mendo

Como anillo al dedo -y a propósito de recientes pactos municipales que tantos quebraderos de cabeza y críticas desde todos los frentes les han costado al líder de Cs-, le vienen a Albert Rivera los versos que sobre el juego de ‘Las siete y media’ aparecen en ‘La Venganza de Don Mendo’ y así rezan: ‘…o te pasas o no llegas/ y el no llegar da dolor/ pues indica que mal tasas/ y eres del otro deudor./ Pero ¡ay de ti si te pasas!/ ¡Si te pasas es peor!’

Esa duda y esos riesgos son los que han marcado las decisiones de Cs en los pactos municipales que han sellado con el PP y Vox de tapadillo, con el PSOE manchego con medias alcaldías en Ciudad Real y Albacete, en Melilla frente al eterno Imbroda, en Burgos derrotados por Vox, en Madrid rendidos ante Almeida, en Barcelona con colaboración, vía Vals, con Podemos, PSC y Colau, y, por fin, en Granada la ciudad enamorada del Rey Boabdil.

Si hablabas y pactabas con Vox se indignaban los unos y si no lo hacías te machacaban los otros. Y ahí incluidos los predicadores mediáticos de la más dura derecha, y los fundadores y ‘sabios de Cs’, de Carreras a Conthe, de Espada a Garicano, todos contra Rivera por pasarse o no llegar.

Y menos mal que Albert ahora tiene a Malú de su lado, cantándole bajito y con mucho amor para olvidar el mal trago de la función de ‘bisagra’ que ha resultado un tormento, porque lo que a unos gusta a otros indigna. Y a la que aún le queda en la Comunidad de Madrid y en la investidura de Sánchez la prueba final de su pretendida eficacia y utilidad.

Y a no perder de vista en este laberinto al intruso gabacho de Manuel Valls, el nuevo ‘Pepe Botella’ del napoleónico presidente de Francia, Enmanuel Macron. El que pretende poner España a su servicio, sobándole el lomo a Sanchez para convertirlo en su edecán en los Consejos Europeos por los que Macron espera ser coronado por el Papa Francisco como Emperador, cuando Merkel se retire y la Reina Isabel II abandone para siempre la UE.

Los falsos liberales y predicadores de la derecha vergonzante ya están con la cantinela de que Valls debe sustituir a Rivera al frente de Ciudadanos para luego lavar a Pedro Sanchez la ropa sucia de la moción de censura en la que vistió su túnica ‘Frankenstein’.

Cuídese pues Rivera de los predicadores liberales y del pérfido Valls que dio su braguetazo en España y presume de no darle la mano a Torra (a quien si se la da el Rey). Y que, para montar ese numerito, acudió con la Colau a la Generalitat.

Y preguntamos ¿acaso no habla, negocia y pacta Macron en su relación bilateral con Roma y en la UE con Matteo Salvini que es el gran jefe de la ultraderecha en Europa (Abascal es un aprendiz) y quien manda en Italia? O Macron ¿nunca dará la mano a Salvini como se la da a ese gran demócrata que se llama Trump?

Mucha hipocresía, mucho cinismo y burda manipulación estamos viendo contra Rivera y Cs. Y es verdad que algunos motivos dan. Pero, que se sepa, no han matado a nadie y en su derecho están de decidir y hacer lo que ellos quieran. En cuanto a Valls que se cuide Albert y le recuerde esos otros versos de Don Mendo que bien merece el francés: ‘siempre fuiste enigmático/ epigramático y ático,/ y gramático y simbólico/ y aunque te escucho flemático/ sabed que a mí lo hiperbólico/ no me resulta simpático’.