Cuidado con Trump

Lleva meses el presidente de los EE.UU., Donald Trump, buscando entre su particular ‘eje del mal’ a un potencial enemigo para abrir un conflicto militar que relance su liderazgo de cara a las elecciones presidenciales de 2020.

Se creyó que el coreano del norte Kim Jong Un llevaba todas las papeletas del sorteo del conflicto, pero Trump dio una voltereta y acabó sentándose con el coreano, para regresar a su juego, ahora preferido, que es la guerra comercial, especialmente con China.

Luego creció la tensión con Venezuela, se cerró la embajada de USA en Caracas y se habló de un despliegue de tropas americanas en los países fronterizos con Venezuela, Colombia o Panamá, pero de momento la cosa no fue más allá de la amenaza verbal.

Pero ahora la tensión militar entre USA e Irán se reactiva con motivo de dos nuevos ataques -ya hubo cuatro meses atrás- a petroleros en el Estrecho de Ormuz por parte de misteriosos comandos que habrían utilizado drones o incluso torpedos. Y que han creado pánico en el comercio petrolífero del Golfo Pérsico sin que de momento se conozcan quiénes son los autores de estos seis ataques.

No se sabe nada concreto, ni se tienen pruebas pero el Secretario de Estado de los EE.UU. Mike Pompeo ya ha señalado a Irán como responsable directo o indirecto de estos ataques a los buques petroleros. Y a no olvidar que, con motivo de los primeros ataques a los petroleros en el Estrecho de Ormuz, Washington ya retiró hace unas semanas casi todo su personal civil de su embajada en Bagdad por temor a represalias en caso de conflicto armado con Irán.

Un país Irán que mantiene viva una doble tensión militar con dos de los principales aliados de USA en la zona como son Arabia Saudí e Israel. Lo que, en caso de conflicto, podría acabar incendiando otra vez el Oriente Próximo.

Pero en esta ocasión con el impacto añadido que está crisis tendría en la producción y el transporte del petróleo y por supuesto en los precios del crudo, en los mercados bursátiles y en la producción industrial.

De manera que mucho cuidado con Trump y con la crisis del Estrecho de Ormuz porque al día de hoy y, como suele decir el propio Trump, nada se puede descartar.