Cs y Vox se entienden

Mientras el intruso Manuel Valls sigue buscando excusas para fugarse de España y no quedarse en Barcelona de concejal. Y mientras Rivera parece pactar con Vox la Presidencia de la Asamblea de Madrid a cambio de un puesto de Vox en la Mesa de la Asamblea, en el PP van de sorpresa en sorpresa porque Isabel Ayuso, ‘la niña de Casado’ y candidata a presidir la Comunidad de Madrid, se declaró a favor de que el PP facilite la investidura de Sánchez.

Y ya tenemos a Teodoro G. Egea de bombero con la manguera y el casco para apagar el enésimo incendio de Ayuso que no tiene culpa de nada sino que ella es como es, y por ello ofrecerá muchos días de gloria informativa. Y si alguien es responsable de todo esto es Casado que la puso donde está.

Veremos que pasa hoy en la Asamblea de Madrid y en las entrevistas de Sánchez con Iglesias, Rivera y Casado. Aunque todo apunta a que PP y Cs le dirán a Sánchez que ‘no es no’. Y a que Sánchez le dará largas a Iglesias pero no le confirmará su entrada en el Gobierno.

De cara al sábado 15, día de la constitución de los ayuntamientos, todavía quedan abiertas incógnitas importantes. Para empezar en Barcelona lugar donde el candidato de ERC Ernest Maragall le ha dicho a Ada Colau que tiene que escoger ‘entre los encarcelados y los carceleros’. Lo que deja a Colau en pésima situación y de momento caminando sola porque dice no querer repartir el Gobierno municipal con el PSC. Veremos.

Por la plaza de Cibeles y las inmediaciones del Ayuntamiento de Madrid la concejal de Cs Begoña Villacís no para de pasear en cochecito a su bebé para que todo el mundo la vea, porque parece que Rivera quiere imponer a Villacís en la alcaldía de Madrid en menoscabo de Almeida y a cambio de apoyos al PP en Castilla Leon, Murcia y en una veintena de capitales.

Pero lo de Villacís ha caído como una bomba en el PP y además por ahí no pasará Vox si no entra en el reparto del poder municipal. De manera que mal lo tiene Villacís y complicado se le pone todo a Cs si, después de tanto lío y de tanto empeño, no logran ningún puesto de verdadera importancia en esto de los pactos de la gobernabilidad.

De manera que lo de la ‘bisagra’ solo sirve para apoyar a otros pero no para mandar aquí o allá. Y además ahora resulta que Valls les ha salido rana y va por su cuenta en Barcelona donde pensó que sería alcalde y donde a fin de cuentas el francés ha hecho ridículo monumental.

Hoy comienza el espectáculo mientras en La Moncloa un Sánchez furioso amenaza a los españoles con una repetición electoral. Lo que parece una escopeta de repetición de esas que carga el diablo. O simplemente de un gerundio de repetición ‘estando amenazando’ Sánchez a sus adversarios, pero estos le dieron la espalda y él se puso a cavilar. ¿Otras elecciones? sino no, ‘to be or not to be’, esa es la cuestión.