Madrid y Barcelona resisten

Parece que Colau será candidata a repetir como alcaldesa de Barcelona y que PP, Cs y Vox pactarán en la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, una vez que Vox acepta no entrar en los gobiernos del Ayuntamiento y de la Comunidad. Ahora bien, siempre y cuando Cs no rompa las elementales normas de la cortesía política y se siente con Vox.

De confirmarse estas informaciones, a las que todavía les quedan algunos detalles de última hora, Sánchez (y España) tendrán una buena noticia si Barcelona no cae en las manos del independentismo catalán, y Sánchez una mala si la izquierda de Gabilondo y Carmena pierden Madrid.

Y Madrid es muy importante y una plataforma de resonancia nacional en la que Cs espera colocar a Villacís como alcaldesa a cambio de que Rivera le facilite a Casado las presidencias de Castilla León y Murcia y de cerca de veinte ayuntamientos en capitales de provincias.

Bueno, así están las cosas al día de hoy con un Sánchez contento con el mandato real para que se presente a la investidura de presidente del Gobierno, pero con Iglesias convertido en una pesadilla que no le va a dejar dormir en todo el fin de semana en el famoso colchón de La Moncloa.

A Sánchez le queda la oportunidad de repetir las elecciones generales, pero sabido es que las elecciones las carga el diablo y que el tiro le puede salir a Sánchez por la culata.

Sobre todo porque el centro derecha ya ha aprendido la lección del 28-A y sabe que acudir por separado y en tres partidos a las elecciones sólo facilita la victoria de Iglesias. De manera que, si hay repetición electoral Casado y Rivera deben reflexionar y posiblemente pactar.

Y cuando cada uno de ellos le pregunte a su espejo mágico ¿quién es el mejor candidato para liderar el centro derecha español frente a Sánchez en caso de repetición electoral? Los dos espejos les responderán lo mismo: ‘el mejor de los candidatos de PP y Cs se llama: Inés Arrimadas’.

Pero antes de llegar a ese escenario habrá que ver qué ocurre con Iglesias, porque se está comprando chaquetas de ministro y unos pantalones que no sean vaqueros, porque ve a Sánchez entregado y con ganas de subirse al Falcon para darse unas cuantas vueltas por el mundo mundial.