El Hara-Kiri de Abascal

En esto de los pactos de gobernabilidad los perdedores serán aquellos que no logren posiciones de poder. Por ejemplo, si Iglesias no entra a formar parte del Gobierno de Sánchez estará perdido, y ese fracaso se sumará a la crisis interna de Podemos.

Otro que se puede quedar sin nada es Vox, por el veto de Rivera a que entre en cualquier pacto de Gobierno entre Cs y PP. Pero Vox le ha devuelto a Cs la afrenta y anuncia que no apoyarán un Gobierno donde esté Cs aunque tengan que votar también en contra del PP y ello favorezca a la izquierda. Por eso los de Abascal proponen ahora para Madrid gobiernos en solitario del PP sin Cs.

Naturalmente si Cs y Vox dinamitan el pacto tripartito de Madrid quien más perderá será el PP y ganarán Carmena y Gabilondo. A lo que hay que añadir que algo huele a podrido en Dinamarca y a chamusquina en los despachos más altos de Cs.

El lugar donde un enano infiltrado descendiente de Tyrion ‘Mano de Rey’ nos ha contado que ya existen conversaciones secretas entre PSOE y Cs sobre la investidura de Pedro Sánchez y otros acuerdos en las Comunidades y los Ayuntamientos.

De manera que el veto de Cs a negociar con Vox cualquier pacto político de gobernabilidad en Madrid, o donde sea, formaría parte de una estrategia de Albert Rivera en tres tiempos: primero se rompe con Vox de manera frontal; esa ruptura hace que Vox bloquee los acuerdos de Cs y PP en Madrid y en los lugares donde Vox tenga influencia; y ante esa situación el PP se queda sin Madrid y otros gobiernos y Cs empieza a pactar con el PSOE, mientras echa la culpa de todo a Vox.

El resultado de todo ello puede ser que Rivera pacte con Sánchez de una manera global en la investidura y en Madrid, tanto en el Gobierno donde Aguado sería vicepresidente de Gabilondo como en el Ayuntamiento de la capital donde el PSOE apoyaría a Villacís, lo que Vox impedirá favoreciendo a Carmena.

Esto es lo que se desprende del ultimátum lanzado por Abascal a Rivera diciendo que no aceptarán el chantaje de Cs y que si hace falta se harán el ‘hara-kiri’, o se inmolaran ante su electorado, pero no consentirán que Cs consiga poder en compañía del PP o del PSOE, siempre que dependan de sus votos.

Y esta amenaza que empezaría en Madrid podría llegar también a Andalucía. Y la consecuencia de todo ello sería reforzar el poder de Sánchez en toda España con ayuda de Cs, reducir el poder del PP en Madrid y otras plazas en litigio y dejar a Vox en el purgatorio pero con la venganza servida contra Rivera. El que aparecerá como el aliado de Sánchez a pesar de todo lo que dijo sobre él y contra él en el Parlamento, los medios y la campaña electoral.