Claves del 26-M: del ‘perfil’ a la gran carambola

Vaya por delante un ‘chapeau’ para Pablo Casado que ha salvado los muebles y su liderazgo del PP y de la Oposición en Madrid. Por los pelos y a pesar de que otros candidatos de mayor fuste habrían evitado la ‘noche de infarto’ en la sede del PP de Génova 13 en los recuentos del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.

De lo que se deduce, en contra de lo que decíamos aquí, que Casado no morirá de perfil como Antoñito el Cambio. Y que los ‘sorayos’ y demás conjurados del naufragio de Rajoy perdieron para siempre la que pudo ser su oportunidad de regresar a la dirección del PP.

Y que Feijóo deberá esperar y guardar la ropa si es que no se le pasa el arroz del liderazgo del PP en Galicia, donde el presidente gallego perdió mucho terreno en los municipios. En los que brilla con fuerza el alcalde de Vigo, Abel Caballero, como presunto aspirante a la Presidencia de la Xunta de Galicia.

Pero, hechas estas obligadas aclaraciones, subrayemos también otro reciente artículo, el de ‘la gran carambola’. Porque las victorias del PP en la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid se pueden convertir en moneda de cambio para que Sánchez le ofrezca al PP y Cs abstención del PSOE en ambas instituciones, a fin de que PP y Cs no necesiten de los votos de Vox en Madrid. A cambio de que Rivera y Casado quiten el ‘cordón sanitario’ a su investidura como Presidente del Gobierno y lo dejen gobernar con la abstención de ambos.

Lo que dejaría fuera de juego a Podemos y a los soberanistas de ERC y JxCat, y permitiría el regreso del PSOE a la senda constitucional si se lo permite el PSC y si Sánchez rectifica su discurso catalán.

Otras lecturas del 26-M nos permiten subrayar el segundo batacazo de Pablo Iglesias y Podemos en Madrid (la pelea con Errejón tuvo un coste muy alto para los dos) y en otros lugares como Galicia y Aragón.

Como también hay que subrayar la pérdida de muchos votos de Vox, por más que consigue representación en Europa, Madrid y en otros lugares donde nunca tuvo nada.

Asimismo, Cs sigue subiendo pero lentamente y no logra superar al PP, al tiempo que Manuel Valls no ha conseguido nada en Barcelona. Donde Colau seguirá con ayuda del PSC, mientras Junqueras ha derrotado en Barcelona a Puigdemont, aunque no en las europeas, en las que se ha impuesto el expresidente catalán.

Una UE donde Josep Borrell seguramente tendrá una vicepresidencia en el seno de la Comisión Europea, tras su gran victoria en España y como primer partido socialdemócrata del Parlamento Europeo.

Lo que obligará a Sánchez a una profunda remodelación del Gobierno a la espera de los pactos de su investidura en la presidencia del Ejecutivo y de los posibles acuerdos de Sánchez con otras fuerzas políticas. Y, en este caso, sin descartar algún posible acuerdo con Cs y PP.

Cosas más raras y difíciles se han visto en la política de este país y no estaría nada mal que en España se reconstruyera la unidad de todas las fuerzas constitucionales frente al desafío catalán.