Casado puede acabar ‘de perfil’

Aún sin conocerse los resultados de las elecciones del 26-M, que están a la vuelta de la esquina, en el seno del Partido Popular y en el entorno de Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría y Alberto Núñez Feijóo se han detectado ‘movimientos orquestales en la oscuridad’ sobre el presente y futuro del líder del PP, Pablo Casado que dice tener ‘cuatro años por delante’ para su Presidencia y liderazgo de la Oposición.

Nombres como los de Feijóo, Pastor, Báñez, Rueda Valenzuela (la mano derecha de Feijóo), Nadal, Herrera, Monago y algunos otros empiezan a sonar como presuntos protagonistas de un eventual relevo en la cúpula del PP en caso de un segundo desastre electoral el 26-M. Y no digamos si el ascenso de Cs alcanzara en el centro derecha la cuota proporcional de lo que cae el PP.

Naturalmente, todo dependerá del resultado del 26-M en los comicios europeos, autonómicos y municipales donde Casado, en cuyo rostro se detecta gran preocupación, espera lograr la remontada de los pésimos resultados en las elecciones generales del 28-A. Donde perdieron mas del 50 % de los diputados (71 de los 137 de Rajoy, hasta quedar en 66) y especialmente del que será el resultado decisivo del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.

De lo que se deduce que el presente y futuro de Casado está al día hoy en el alero del 26-M y en las manos de Isabel Ayuso. Si Casado hubiera adivinado –y no hacia falta ser un genio para ello- la importancia para el PP y para él de Madrid seguramente no le habría movido la silla a Ángel Garrido, y de sustituirlo lo habría hecho con algún candidato de peso y notable entidad política.

Pero está claro que Casadopor falta de altura política no vio el enorme riesgo para él y para el PP de su decisión sobre candidatos madrileños, lo que ha sido un gran error, sea cual fuere el resultado electoral.

Y más grave aún, nadie en su equipo, el secretario general García Egea -del clan murciano de los Egea y los Pujalte-, o su responsable de campaña electoral, Maroto, advirtieron riesgo alguno en renovación de los candidatos madrileños, una vez que consideraban que, por edad y novedad, ambos daban lo que ellos llamaban ‘el perfil’ del nuevo PP.

‘Tres golpes de sangre tuvo, y se murió de perfil’. Así reza el romance sobre la ‘Muerte de Antoñito el Camborio’, de Federico García Lorca. Y así, de perfil, puede acabar la muerte política de Casado en el liderazgo PP. Porque las heridas que innecesariamente dejó abiertas en el PP con la gran depuración de sus adversarios internos no le van a dar, ni por asomo, tregua ni una tercera oportunidad.

Ni a Casado a sus mas estrechos colaboradores, mientras se empieza a especular con un relevo de urgencia al frente del PP, aunque solo fuera para evitar una masiva fuga de dirigentes y cargos hacia Cs. El rumor extendido habla de Feijóo como presidente, Báñez como secretaria general (ha estado muy activa en las últimas campañas regionales) y de Pastor de portavoz del PP en el Grupo Parlamentario del Congreso.

Naturalmente, todo esto quedaría en nada o poca cosa si en la noche del 26-M la inefable Isabel Ayuso se asoma al balcón de la victoria (lo tiene junto a su despacho en Génova 13) como potencial ganadora -en coalición con Cs y Vox- de la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

Pero si eso no es así habrá que regresar a García Lorca para repetir: ‘Cuando las estrella clavan/rejones al agua gris,/cuando los erales sueñan/verónicas de alhelí,/voces de muerte sonaron/cerca del Guadalquivir’.