Iglesias es John Nieve y Montero Daenerys

Hagamos un alto en esta insufrible campaña electoral del 26-M y mientras el Tribunal Supremo y la presidenta Batet del Congreso se pasan el uno y la otra la pelota de la obligada ‘suspensión’ de los diputados procesados y en prisión preventiva, para ver quién los suspende sin que un poder del Estado se entrometa en los dominios de otro.

Entre poderes, Judicial y Legislativo, anda el juego tras el muy grotesco espectáculo de la constitución del Congreso el pasado martes, justo en el día después de la emisión, en la noche del lunes en España, del último capítulo de la serie televisiva Juego de Tronos.

Un episodio sobre el que Iglesias ha hecho una interpretación simplista, a la española y en beneficio de Podemos, del capitulo final de La Serie para decir que el Rey de los seis reinos, rango que se le atribuyó al joven Bran Stark ‘El Tullido’, podría ser Pablo Echenique, porque los dos están en una silla de ruedas, lo que resulta demasiado simplón.

A Cataluña la sitúa Iglesias como el reino o Estado asociado, la Invernalia particular de la reina Sansa. Y a Iván Redondo, asesor de Sánchez, Iglesias lo asimila al astuto enano Tyrion ‘Mano de Rey’.

Un mal análisis de Iglesias porque está claro que en el momento político español el Rey de Reyes es Pedro Sánchez, que si no es ‘tullido’ sí es como poco el ‘renacido’ Ave Fénix de entre sus cenizas dentro del PSOE y frente a todos sus adversarios.

El rol de Sansa, la reina al final independiente de Invernalia, bien se podría atribuir a la muy independiente Carmena, como lo pudo constatar Iglesias en Madrid con la fractura de Podemos.

A Iglesias le correspondería el papel de John Nieve, desterrado al Castillo Negro (de Galapagar) si no consigue entrar en el Gobierno de Sánchez, mientras que la ambiciosa Daenerys, a la que Nieve mata a besos y con un puñal, no es otra que la insaciable acumuladora de poder Irene Montero.

Su compañera del alma con la que Iglesias comparte el poder de Podemos, a pesar que Pablo era el heredero legítimo de ese trono. Pero él ya se ve en retirada, sobre todo si Sánchez no le deja entrar en el Consejo de Ministros.

En cuanto a Tyrion, ‘Mano de Rey’, ése sí podría ser Iván Redondo pero por capacidad de intriga y habilidad dialéctica mejor lo sería Íñigo Errejón. No en vano el poder de los nuevos reinos está en la izquierda, mientras que Casado representa a la derrotada Cercei, y Rivera podría acercarse a Arya, camino del oeste de Poniente en espera de un tiempo nuevo para regresar a la lucha de poder.